En los primeros cuatro meses del 2022, de enero a abril, Argentina exportó 91,7 millones de litros de vinos, lo que representa 19 millones de litros menos con respecto al mismo período del año anterior. En otras palabras hubo una caída del -17,1%. El fenómeno, que en el sector lo atribuyen a los problemas de logística para llegar a los mercados de destino, como la falta de contenedores y el excesivo incremento de los fletes, tiene lugar luego de un buen rendimiento en el 2021. Es que el año pasado concluyó con muy buenos resultados porque Argentina consiguió mejoras importantes en las exportaciones de vinos fraccionados, creciendo en volumen y precio en una categoría que aporta valor agregado desde la producción y la industria (ver aparte).

Pero este año el panorama cambió. La caída se da tanto en vino a granel (-35,7%) como en fraccionados (retrocedieron 5%), según las estadísticas dadas a conocer por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV).

En el detalle de las cifras, entre enero y abril Argentina exportó 28,2 millones de litros de vino a granel, contra 43,8 millones de litros que se habían exportado en el mismo período del año pasado. En consecuencia, las empresas locales facturaron un 16,4% menos por ese producto (habían ganado U$S 27 millones en 2021 y percibieron U$S 22,6 millones en 2022).

En lo que respecta al vino fraccionado, los despachos pasaron de 66,7 millones de litros en el primer cuatrimestre del año pasado a 63,4 millones de litros en el mismo período de 2022. Pero, para atenuar el fenómeno, hay que considera que la caída en términos de facturación fue mínima, debido al aumento del precio promedio. De acuerdo al informe del ente rector del vino, las bodegas facturaron U$S 241 millones por las ventas de vino fraccionado al exterior realizadas en los primeros cuatro meses de este año, mientras que en el 2021 percibieron un monto de U$S 242,1 millones.

Esta particular situación de la industria vitivinícola tiene lugar cuando en el sector lo atribuyen a las dificultades que están teniendo los bodegueros para llegar a los grandes centros de consumo. Según Gustavo Samper, de la Cámara Vitivinícola de San Juan, "estamos teniendo muchos problemas para conseguir contenedores. Con la pandemia el 20% quedó en China y el panorama todavía no cambia". El directivo explicó que "no se trata de un problema de precios, porque el valor del vino argentino es muy competitivo". Y agregó que "hay que seguir trabajando para solucionar los problemas de transporte y esperamos que el panorama se pueda revertir en los próximos meses".

Un caso particular que escapa al panorama general es el de los vinos espumosos. Es porque alcanzaron un crecimiento del 28,8% de enero a abril, pasando de 846.100 litros exportados en 2021 a 1.090.100 litros enviados al exterior en 2022. A las par del crecimiento en los volúmenes también se registro un incremento del 48,6% en las ganancias de las bodegas, que habían facturado U$S 3,3 millones en el primer cuatrimestre del año pasado y percibieron U$S 5 millones en los primeros cuatro meses de este año.

Otro sector que tuvo una situación particular fue el negocio del mosto concentrado. Se debe a que las estadísticas dadas a conocer por el INV indican que las exportaciones de ese producto cayeron en volumen, pero mejoraron mucho en valor. Según el organismo, entre enero y abril se enviaron a los mercados extranjeros 27.188 toneladas de mosto (6,1% menos que el año pasado), pero se facturaron U$S 37,9 millones, un 24,7% más que en 2021.

En el sector la expectativa que hay es que el panorama general pueda cambiar si se solucionan los problemas de logística.

 

  • Problema del mosto

Una denuncia de una firma privada de Estados Unidos ante el Departamento de Comercio de ese país por presuntas subvenciones oficiales que bajarían el precio de venta del mosto por debajo del valor de mercado ha puesto en jaque la continuidad del negocio con el gigante del Norte. Es porque, de avanzar el planteo, se corre el riesgo de que se apliquen aranceles al producto para ingresar a ese mercado, que le harían perder competitividad. EEUU es el principal comprador del mosto argentino, que adquiere casi el 50% de la producción nacional en un negocio que el año pasado logró ventas por US$ 150 millones de dólares, de los cuales US$ 75 millones fueron a esa nación.

Delano Growers Grape Products", de California, hizo un planteo ante el Departamento de Comercio de los Estados Unidos por una maniobra de dumping y que el precio los perjudica.

 

Situación

16,7  Es el porcentaje de caída de las operaciones de envíos de vinos argentinos al exterior comparando abril de este año con el mismo mes del año pasado, según el INV.

 

  • Buen desempeño durante el 2021

Las exportaciones de vinos durante 2021 superaron los 1.000 millones de dólares, el nivel más alto desde 2013, según los datos del INV. En este contexto Argentina registró un nuevo tope de exportaciones en vinos fraccionados con 817 millones de dólares, superando el récord anterior logrado en el año 2012 de 786 millones de dólares. Los vinos embotellados fueron la locomotora que generó los buenos resultados con 9% de crecimiento en volumen y 15,8% en valor.

Los 10 principales destinos de los vinos fraccionados argentinos fueron Estados Unidos, Reino Unido, Brasil, Canadá, Países Bajos, México, China, Paraguay, Suiza, y Francia, que sumados al resto de los países le permitieron crecer a una tasa del 15,8% en valores FOB respecto a 2020, con una suba en dólares de 111.678.000 con relación al año anterior.

El análisis del INV marcó que 2021 fue un gran año para el comercio del vino a nivel mundial donde solo Nueva Zelandia y Australia no crecieron a la par del resto de los países y donde Argentina ha conseguido mejoras importantes en las exportaciones de vinos fraccionados, creciendo en volumen y precio en una categoría que aporta valor agregado desde la producción y la industria.

Según el informe del organismo, el consumo de los vinos espumosos subió 44% en volumen debido a la recuperación y la apertura de hoteles, restaurantes y catering a nivel global, además del regreso de otras actividades.

En un análisis más pormenorizado, el año pasado se produjo un crecimiento de los vinos varietales con el Malbec como bandera, en el que solo la cepa insignia de la vitivinicultura argentina ganó un 11,1% con relación a 2020 en los mercados externos.