Una y otra vez el gobernador Gioja aprovechó ayer para referirse a los datos que llegaron en los últimos días desde la cordillera sanjuanina que reflejan buenos indicios de precipitaciones níveas. Se trata de 3 fuertes temporales que hubo en alta montaña en los últimos 20 días y que permitieron acumular en cordillera unos 55 centímetros de nieve, más del doble de lo que había caído el año pasado a esta altura del año, según informes que llegaron al Gobierno desde la estación de Pachón.
Sin embargo, desde la Subsecretaría de Recursos Hídricos fueron cautelosos y dijeron que “hay que ver cuánto es el manto de nieve que quedará consolidado”, que en definitiva es lo que luego servirá para alimentar el río. La mayor expectativa está puesta en los meses de julio, agosto y septiembre, que es el periodo donde se producen las mayores precipitaciones.
En el gobierno saben que el objetivo para no pasar zozobras en el próximo verano debe ser tener “al menos” 1,10 metros de nieve consolidada. Eso es lo que permitiría obtener un derrame que orille los 2.000 Hm3, es decir, casi el doble de la última temporada, que arrojó apenas 1.059 Hm3.
Los datos que dio a conocer ayer Gioja, casi duplican a los 25 centímetros de nieve que a fines de julio se habían acumulado en alta montaña y que al final de la misma llegó a 60 centímetros.
“Estas primeras mediciones no son comparables a las que obtenemos con los cateos que realizamos a principios de septiembre. Es un buen inicio, no podemos decir que estamos salvados”, explicó el titular de Hidráulica, Jorge Millón. El año pasado el pronóstico oficial arrojó un error del 35% en las estimaciones para el verano.
La información oficial se conoció luego de que DIARIO DE CUYO publicara semanas atrás un informe especial donde el experto en Ciencias de la Atmósfera y especialista en Climatología de la Universidad de Buenos Aires, Rubén Bejerán, afirmó que los pronósticos para la región indican que volverá a precipitar poca nieve, argumentando que “el comportamiento climático pronosticado responde al fenómeno de La Niña, que es el responsable de los últimos años secos”.

