La mitad de unos 5.000 obreros de la provincia está sin empleo, según dijo ayer el secretario adjunto de UOCRA San Juan, Alberto Tobares. Por eso, se reencendió el reclamo por la reactivación de la obra pública, con amenaza de piquetes si no hay algún tipo de solución hasta fines de este mes.

"Son muy buenos los anuncios, pero pedimos que sea más eficaz en la realidad, porque hay compañeros que están sin trabajo hace un año y medio y la situación no da para más. Esperamos hasta el 1 de mayo, si no hay respuesta favorable, tendremos que volver a las calles. No nos gusta cortar las calles pero es la necesidad de los trabajadores", dijo Tobares.

Aunque reconoció que no es tan crítica como el año pasado, el gremialista atribuyó la situación actual de unos 2.500 desempleados, a que todavía no se supera el gran parate de la obra pública que los puso a hacer varios piquetes en 2009. Dijo que aún siguen esperando que proyectos estatales, largamente anunciados, se concreten.

Tobares aseguró que tras el último corte de calle, en noviembre, lograron entrar en otros circuitos de trabajo como la cosecha pero ahora que se terminó la temporada, vienen meses complicados para el obrero. Por eso, dijo que a lo que más apuestan es a la construcción de los barrios pendientes, lo que daría empleo al sector por unos 9 meses, hasta que otros proyectos de envergadura como el dique Punta Negra y la construcción de la mina Pascua-Lama (que es del ámbito privado) empiecen a tomar mano de obra en cantidades más importantes.

"Calculamos que trabaja un obrero por casa, así que esperamos que salgan las viviendas, que daría trabajo a unos 3.000 compañeros. Nos dijeron que empezaba Punta Negra y empezó, pero el grueso de los trabajadores, que son unos mil, según nos aseguraron los expertos de EPSE (Energía Provincial Sociedad del Estado), no van a entrar hasta dentro de un año. Lo mismo Pascua-Lama, que es a 4 ó 5 años más. Lo que necesitamos nosotros es una solución a corto plazo, porque qué va a ser de los trabajadores sin trabajo en un año más. No podemos seguir esperando, desde septiembre que estamos a las vueltas", dijo Tobares.

Los planes de vivienda que espera la UOCRA son dos, ambos financiados por la Nación. Uno es el plan para departamentos alejados que son 2.600 casas en 21 barrios, cuya licitación se hizo en diciembre de 2008, y el otro son 1.300 casas comprometidas para los gremios de la CGT, cuyo inicio de construcción se anunció para octubre del año pasado.

Así, es cierto que las casas vienen demoradas. Pero hay promesa oficial de destrabarse pronto. Consultado el ministro de Infraestructura, José Strada, dijo que el plan de comunas alejadas está a punto de salir, que la Nación "liberó" 600 unidades, que "las empresas están haciendo los trámites para empezar", y que "las demás casas están aseguradas, pero van a ir llegando después". Sobre el plan para la CGT, con fondos de Anses, Strada dijo que "está todo listo. Falta terminar el trámite del fideicomiso y esperamos que este mes o en mayo empiecen las obras".

Por otro lado, Tobares dijo que aún persiste el problema con unos 200 trabajadores que desde hace un mes y medio tienen el apto de salud física para subir a Pascua-Lama, pero que por falta de una certificación que debe expedir Barrick a las subcontratistas por cada obrero, están desempleados. La mina binacional tiene tomados hoy unos 200 constructores.

Por lo pronto, algunas obras públicas están dando trabajo como el Estadio del Bicentenario y las obras en distintos trayectos de la Ruta 150, más algunas escuelas. Según Tobares, los que están desocupados sobreviven con el fondo de desempleo: "con eso se dan vuelta para pagar el gas y otras boletas, pero no es digno". El gremialista concluyó: "Ojalá que los anuncios, que son buenos, empiecen a ser reales lo más pronto posible".