Un informe del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) reveló que desde el 2010 al 2021, es decir en los últimos 11 años, en San Juan se perdieron 3.633 hectáreas de viñedos, lo que representa una caída de casi el 7,7% en el período. Mientras en el 2010 en la provincia había 47.228 hectáreas con uvas, ahora hay 43.595 hectáreas, registradas al 31 de diciembre de 2021. Esa superficie está distribuida en 4.583 viñedos, con un tamaño promedio de 9,5 hectáreas, mientras que el promedio del país es de 9,1 hectáreas.

Entre las razones del fenómeno, consultadas fuentes del sector, se encuentran la caída de rentabilidad de la actividad, la migración de productores hacia otros cultivos más redituables como chacras, pistachos y pastos. Y otros productores se desprendieron de sus fincas y, entusiasmados por el negocio inmobiliario, las vendieron para hacer countries o barrios.

Entre los principales datos, el trabajo indica que las propiedades en San Juan son cada vez más grandes. El tamaño medio del viñedo en el año 1990 era de 5,1 hectárea, en el año 2000 de 7,6 hectáreas, en el año 2010 de 9 hectáreas y en el año 2020 de 9,5 hectáreas.

El departamento de San Juan con mayor superficie cultivada es 25 de Mayo (19% del total). Le siguen, en importancia, Sarmiento (17,4%), Caucete (16,5%), San Martín (8,3%) y Pocito (8,1%).

El único departamento que registra aumento de superficie respecto al año 2010 es Calingasta (+102 ha).

Los departamentos que registraron mayor disminución de superficie en el mismo período fueron: 25 de Mayo (-668 hectáreas), Pocito (-510 hectáreas), Caucete (-496 hectáreas), 9 de Julio (-351 hectáreas) y Ullum (-292 hectáreas).

El 55,1% de los viñedos existentes en la provincia son menores a 5 hectáreas y concentran el 14,4% de la superficie cultivada de vid. Hay 646 viñedos menos que en el año 2010, de los cuales 563 eran viñedos de menos de 5 hectáreas. Han aumentado principalmente las propiedades de 10 a 15 hectáreas y de 50 a 100 hectáreas.

 

Entre las razones de la reducción de la cantidad de superficie cultivadas, los protagonistas de la actividad dieron sus razones. Pablo Martín, de la Mesa Vitícola, opinó que "la falta de rentabilidad y la ausencia de políticas de Estado de apoyo al sector han sido determinantes". Y agregó que "falta una mayor promoción de los vinos locales".

En ese sentido en la industria se habla que se perdió un orgullo para la provincia, que era el blanco sanjuanino, frente al crecimiento en otras provincias, como los blancos de Salta.

Desde la Federación de Viñateros, Eduardo Garcés consideró que "hay una falta de inversión para renovar los parrales y eso se debe a que no dan los números y por eso están desapareciendo las fincas".

Juan José Ramos, de la Asociación de Viñateros Independientes, opinó que "para nosotros la reducción de la cantidad de viñedos es aún mayor, porque hay muchos parrales abandonados. Hay mucha venta de propiedades para emprendimientos inmobiliarios".

Desde la Cámara de Productores Vitícolas, José "Catuco" Molina manifestó que "hay un gran crecimiento de la zona urbana, sobre todo en el Gran San Juan y también se ha perdido mucha uva de mesa". Como paliativo el dirigente aconsejó "incentivar el enoturismo, que es clave en la producción primaria".

 

 

  • Mayor diversificación de uvas en la provincia

 

Ganadora. La Malbec es la primera variedad de uva implantada en el país, aunque en San Juan ocupa el tercer lugar, según los datos disponibles.

 

Otros datos que consigna el informe del INV es que San Juan es la provincia que tiene la mayor diversificación en cuanto a la aptitud de las variedades cultivadas. El 70,8% del total corresponde a variedades aptas para elaboración de vino o mosto y el 29,2% a uvas aptas para consumo en fresco o pasas. La tendencia indica que las variedades aptas para elaboración van en disminución y las de otras aptitudes van en aumento.

Si comparamos la actual situación con lo registrado en 2010, se observa que la mayor disminución de superficie se produce en las variedades aptas para elaboración, las que han disminuido un 9,2% (-3.113 hectáreas), mientras que las aptas para consumo en fresco o pasas han aumentado su superficie en un 0,3% (+39 hectáreas).

El total de uvas aptas para elaboración de vinos o mostos de San Juan es de 30.856 hectárea. Predominan las variedades tintas y rosadas, que concentran el 37,8% y 36,6% del segmento respectivamente. El restante 25,7% corresponde a variedades blancas.

Las uvas tintas han disminuido un 1,7% (-200 hectáreas) desde el año 2010, las rosadas han mermado un 5,7% (-676 hectáreas) y las blancas han disminuido un 22% (-2.237 hectáreas) en el mismo período.

La variedad más cultivada en San Juan es Cereza, la cual concentra el 24% del total de vid. Le siguen en importancia, Flame Seedless (10,8%), Malbec (6,7%) y Syrah (5,3%). El 50,2% de la superficie de vid de San Juan se ha implantado desde el año 2000 (21.883 hectárea). En el otro extremo, se registra un 5,8% (2.544 hectáreas) plantadas antes de 1960.