Buenos Aires 12 de octubre.- Los nuevos datos de precios de la cesta de productos mínimos seleccionados por el Indec determinaron que una familia tipo de dos adultos y dos menores necesitó reunir un ingreso medio mensual superior a $707,65 para no ser calificada de indigente y de $1.575,81 para no ser definida como pobre.
De este modo, del relevamiento oficial surge que cada miembro del hogar que apenas reunió recursos monetarios de $5,91 pudo escapar de la línea de indigencia y $13,14 para superar el umbral de pobreza.
Y dado que el salario mínimo se elevó de $2.300 a 2.670 desde el 1 de septiembre, a los ojos del Indec ningún trabajador en blanco cae por debajo de la línea de pobreza.
Sin embargo, las mediciones privadas dan cuenta que ese ingreso mínimo sólo permite cubrir poco menos del 70% del costo de una cesta básica de alimentos y servicios esenciales.
Donde una vez más se observa coincidencia entre los cálculos del Indec y de los privados es que el impacto de la inflación afecta mes a mes más a los sectores de menos ingresos que a los de posiciones más acomodadas.
Si el promedio de precios al consumidor que mide el Indec subió 0,9% y el de la canasta básica total se acrecentó 1,31%, entonces la media de alza de denominado costo de vida de los sectores de altos ingresos fue menor a 0,6 por ciento.
