Histórico por donde se lo mire fue el broche que tuvo el concurso internacional Vinandino, porque representó para San Juan obtener por primera vez el máximo galardón, dentro de una competencia que tuvo participando a 725 muestras de 12 países. El Gran Oro, una distinción que llega sólo a manos de aquellos vinos que obtienen más de 95 puntos, fue para el Cabernet Sauvignon Mil Vientos de bodega Merced Del Estero, elaborado en La Bebida, Rivadavia, por un establecimiento de raigambre familiar. Además, obtuvieron Gran Oro un vino neuquino -Special Blend, Reserva de bodega La Inversora SA- y otro rumano -Lacrima Lui Ovidiu de la firma Murfaltlar Romania SA-.
Pero no queda ahí, porque la bodega Casa Montes fue la más premiada entre las sanjuaninas, obteniendo 4 oros en el medallero (ver aparte). Además San Juan cerró la espectacular faena quedándose con 9 medallas de oro y 18 de plata. Anoche se entregaron en la ciudad de Mendoza los premios; mientras que el 29 de este mes, en Capital Federal, se realizará un evento para las embajadas y para la prensa especializada en el que se presentarán los vinos premiados.
A esto se le suma un dato más que llamativo y es que la única muestra de vino artesanal sanjuanino que participó por primera vez en este concurso internacional – Don Jaime- y que obtuvo medalla de plata, es de la localidad rivadaviense de Marquesado, es decir, de la misma zona que el Gran Oro. Ya en el certamen de la Evisan de este año ubicaron a los vinos elaborados en las zonas de Pedernal, Cañada Honda y La Bebida, como productos distintivos entre la geografía sanjuanina. Este Gran Oro viene a ratificar con letras de molde el excelente desempeño de los vinos que se ubican en esas regiones, donde por ejemplo en La Bebida se trata de suelos pedregosos y poco profundos -las raíces no pueden explorar tanto el terreno-. La familia Rodríguez es la dueña de bodegas Merced Del Estero y ya venía dando que hablar en certámenes anteriores, potenciando su desempeño en base a una materia prima propia que se emplaza en una depresión geográfica que se ubica por calle Morón entre La Bebida y Marquesado, emplazamiento que definitivamente viste de ‘distinto’ a los vinos elaborados en ese particular sitio.
Según concluyeron ayer lo expertos, esto es una demostración más de que los paladares están buscando vinos elaborados en zonas no tradicionales, que representan nuevas sensaciones para los cada vez más exigentes consumidores que en el mundo tienden a mutar hacia ‘vinos distintos‘.

