Mientras el año pasado el consumo doméstico de vinos exhibió síntomas de crecimiento y las exportaciones enfrentaron serias dificultades con una importante caída, este año el panorama se ensombreció: no mejora el negocio exportador y además, los despachos al mercado interno que al menos apuntalaron el mal momento el año pasado, ahora también están en caída, según lo reflejan las cifras de comercialización difundidas por el Instituto Nacional de Vitivinicultura.

En el mes de mayo el total de vinos comercializados en el mercado interno bajó al 9,47% con relación a igual mes del año anterior, y en el acumulado del año marcan un descenso del 5,49% frente a igual lapso del año pasado. En el 2013 el panorama era totalmente diferente, ya que de enero a mayo habían aumentado un 4,63% los litros volcados al consumo nacional. Las exportaciones de vinos también decrecieron en mayo, el 1,94% en dólares y el 9,73% en volumen (ver aparte). Con las nuevas cifras el sector evidencia una caída en la comercialización total (mercados interno y externo) del 9,40% con relación a igual mes del año anterior, y del 4,54% en el acumulado de enero a mayo respecto al 2013.

Los referentes locales del sector atribuyen la situación a que la devaluación no fue suficiente para apuntalar las exportaciones y por el contrario, provocó un deterioro del mercado doméstico que venía impulsando hasta el año pasado el crecimiento del sector al aceptar alzas en los precios que los mercados de exportación no convalidaban. Aseguran que la devaluación generó fuerte subas en los costos de insumos que utiliza el sector, que no pueden pasarse a los consumidores internos en un año donde han caído los salarios, lo que ha provocado la caída en la demanda del consumo y afectado la rentabilidad de la cadena productiva.

Las opiniones:

‘’El sector vitivinícola está complicadísimo. Se ha agravado el mercado externo, y ahora encima se ha complicado lo interno, por los altos costos. A la devaluación se la comió el alza de los costos internos en 20 días’’, opinó Angel Leotta, presidente de la Cámara Vitivinícola y vicepresidente de la Corporación Vitivinícola Argentina. Agregó que las operaciones en el mercado del vino ‘’están paralizadas’’ y sostuvo que ‘’no es un fenómeno estacional’’. Respecto a los precios, agregó que no son lo esperado: ‘’el litro de mosto está tirado a 1,70 pesos el litro cuando el año pasado estaba a 2,20 o 2,40; el vino blanco estaba a 2,70 pesos en el 2013 y hoy está a 2,20; y el tinto bajó de 3 a 2,70 pesos en el último año. No se vende, no se compra, no se cobra y no se paga. En el sector no hay plata’’, denunció el dirigente vitivinícola.

Por su lado, el gerente de la Cámara de Bodegueros de San Juan, Horacio Ripalta, también evidenció preocupación por la caída del sector en lo que va del 2014: ‘’Todo este tiempo el mercado interno venía manteniéndose, pero ahora también cayó. Y no tenemos competitividad para salir al exterior con nuestros vinos. O sea, el diagnóstico es el mismo que venimos repitiendo, en el país no se han tomado contramedidas para ayudar a esta economía regional que da mucha mano de obra, como sí lo han hecho los europeos ante la crisis’’, dijo el bodeguero. Ripalta opinó que es fundamental recuperar el mercado externo, para sostener las ‘’fluctuaciones del mercado interno que sufre la recesión en el consumo, como otras actividades’’.