El dólar oficial volvió a retroceder este miércoles y anotó su segunda baja consecutiva, luego de haber registrado en la rueda previa su mayor caída diaria en casi dos meses. La jornada estuvo marcada por la volatilidad de las tasas de corto plazo y por nuevas compras de divisas del Banco Central, que volvió a cerrar con saldo positivo en el mercado oficial, ampliando la brecha con el techo de la banda cambiaria.

En el Banco Nación, la cotización minorista cedió $5 y se ubicó en $1.480, mientras que en el segmento mayorista el tipo de cambio cotizó a $1.453. De este modo, el valor del dólar oficial quedó a un 6,2% del techo de la banda, actualmente fijado en $1.543,20, consolidando la distancia respecto del límite superior del esquema cambiario vigente.

En contraste, en el mercado informal el dólar blue avanzó $10 y se negoció a $1.515 en Buenos Aires, rebotando tras las bajas previas y en un contexto de mayor cautela de los operadores.  En San Juan, la venta del blue sigue sin modificarse y la venta se mantiene a $1550.

En paralelo, los dólares financieros mostraron un comportamiento dispar. El contado con liquidación (CCL) se ubicó en $1.526,49, mientras que el dólar MEP operó en $1.482,51.

La rueda estuvo atravesada también por el dato de inflación de diciembre, que el INDEC dio a conocer este martes. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) mostró una aceleración al 2,8%, por encima de las expectativas del mercado, que apuntaban a un 2,3%. Este registro volvió a poner el foco en el esquema cambiario vigente desde comienzos de 2026, cuando el Banco Central decidió indexar las bandas al último dato de inflación disponible y dejar atrás el “crawl” del 1% mensual.

Dado que las bandas se ajustan al inicio de cada mes en función del IPC conocido en ese momento —correspondiente a dos meses atrás—, el techo de la banda cerrará enero con una suba del 2,5%, en línea con la inflación de noviembre. Así, el 31 de enero el límite superior se ubicará en $1.564,30. A su vez, al 28 de febrero, el techo se incrementará otro 2,8% y alcanzará los $1.608,10.

La aceleración inflacionaria introduce presión para una mayor corrección del tipo de cambio bajo el nuevo esquema, aunque desde el Gobierno reiteran que el dólar no tiene por qué moverse automáticamente siguiendo los extremos de las bandas. En este contexto, el mercado sigue evaluando hasta qué punto la estrategia oficial logrará contener las expectativas cambiarias, en un escenario donde las tasas de corto plazo y la intervención del BCRA continúan siendo variables clave para la estabilidad del dólar.