La caída del mercado del vino sigue afectando al sector vitícola y en San Juan y Mendoza, las dos principales productoras, analizan soluciones. En medio de esto, la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas (ACOVI), presentó un informe en el que aseguran que lograron crecer hasta captar el 29% de la participación comercial. Según explicaron, la clave estuvo en el modelo asociativista, que en San Juan prácticamente no se aplica. 

Edgardo Ruggeri, referente de la asociación, habló con DIARIO DE CUYO sobre cuáles fueron las claves para alcanzar estos objetivos. El empresario explicó que la asociación, que cuenta con cerca de 5.000 socios, lo que representa la mitad de la producción mendocina, no cuenta con la misma presencia en San Juan, algo que detallaron también en el informe.

El sistema de cooperativas, que creció en Mendoza desde el 2004, permite que los productores chicos y medianos trabajen con las ventajas de una economía de escala. Así, dijo Ruggeri, pueden hacer compras con descuentos del 20%, conseguir más tecnología como drones para aplicación de productos sanitarios y facilidades en el financiamiento. 

Todos estos puntos son críticos para el sector, en especial cuando sufren pérdida de rentabilidad por las bajas ventas de vino tanto en el mercado interno como externo y que los costos aumentaron y no pudieron trasladar eso al precio de venta.

El productor mendocino reconoció que también tienen estos problemas, ya que se enfrentan a la misma crisis. La diferencia que pueden lograr es tener sistemas más eficientes y que protegen a los productores de menor tamaño.

Esto se debe a que quienes están en la cooperativa pueden utilizar los beneficios de precios o tecnología que de otra manera no hubiesen podido adquirir. 

El sistema de ACOVI también les habilita trabajar en todos los niveles de la cadena productiva. Además de los 5.000 participantes del sector primario, cuentan con 29 socios elaboradores que producen tanto vino como mosto. En San Juan son los propietarios de Resero, donde hacen jugos concentrados de mosto. En el eslabón final, cuentan con FOCOVITA, que se encarga de la comercialización de los productos, lo que reporta ganancias a los productores que son parte del esquema. 

Otro de los puntos que marcó como una fortaleza es que están ofreciendo productos de todas las gamas. Esto hace que los cambios en la demanda, que han marcado los últimos años, puedan ser también absorbidos por la estructura de la cooperativa, dando más sustentabilidad a los productores. 

Ruggeri dijo que esperan que ACOVI siga creciendo, ya que viene haciéndolo desde hace más de 20 años. Todos los años, aseguró “aumenta tanto en producción como en socios”. Aseguró que el modelo “ha demostrado ser una opción real y válida para sostener a los medianos y pequeños productores”. Agregó que es una alternativa para enfrentar los desafíos de un mercado con exceso de oferta y fluctuaciones en la demanda.