Este martes se dio el primer evento de la Semana del Agua en San Juan, con un encuentro de charlas de especialistas en el Museo de Bellas Artes Franklin Rawson. Ahí un funcionario de Irrigación de Mendoza mostró algunas de las estrategias de gestión en la provincia vecina. Uno de estos es la migración a un sistema de riego por demanda en lugar de oferta, algo que especialistas vienen recomendando hace años a nivel local.
Fortalecer la infraestructura y cambios estratégicos, las oportunidades que abre el buen año hídrico
Aunque todavía no hay pronóstico oficial, todo indica que San Juan tendrá el mejor ciclo en años. La prioridad de Hidráulica es poner a punto la red, mientras en Mendoza avanzaron con un cambio clave.
Las discusiones se dan dentro de un clima de optimismo por el pronóstico hídrico, ya que si bien no hay datos oficiales, se espera que sea un ciclo mejor al de los últimos años, que estuvieron marcados por la peor sequía del siglo. Este proceso permite no solo tener un alivio en cuanto a las discusiones sobre la gestión de un bien escaso, sino que también dan lugar a discusiones estratégicas.
En este marco fue que Rubén Villodas, director de Gestión Hídrica de Irrigación de Mendoza, mostró cuáles han sido las prioridades en la provincia vecina en cuanto al manejo del agua. En su disertación explicó cómo el sector agrícola, que al igual que en San Juan es el principal consumidor de agua, avanzó a un sistema de riego según las necesidades del cultivo, en lugar de ser organizado según la cantidad de agua disponible. Si bien no es todavía un esquema exclusivamente por demanda, se encuentra más cerca de este modelo.
Este proceso, aseguró Villodas, tomó “unos 6 o 7 años en madurar” y también requirió de invertir en tecnología. Además de tener reservorios, que son clave para enviar el agua cuando los cultivos lo necesitan, en lugar de distribuir a todos por igual aunque no haya requerimiento de las plantas como se hace en San Juan, tuvieron que hacer relevamientos de cultivos.
El funcionario mendocino explicó que como primer paso debieron conocer la demanda, trabajar con regantes porque “a veces creen que están regando bien y no es así” y aplicaron imágenes satelitales para tener un mapa de cultivos con una precisión del 90 al 95%. Así, pueden distribuir en el momento en el que hace falta según las plantas, dándole más previsibilidad a los productores.
En San Juan, explicó en diálogo con DIARIO DE CUYO José Ginestar, director de Hidráulica, se han ensayado riegos con un sistema similar, pero todavía falta la infraestructura necesaria. Es que en Mendoza cuentan con reservorios en la cabeza de los compartos canales secundarios con los que pueden dar turnos según las necesidades del cultivo en el momento en el que estos lo necesitan.
Aun así, para el titular de Hidráulica la prioridad este año tiene que ver con mejorar la infraestructura básica, que se encuentran todavía con problemas que vienen de años y décadas anteriores. Por eso el trabajo de la institución está enfocado en el saneamiento básico, que incluye la reparación de compuertas, el revestimiento y hormigonado de canales y la instalación de telemetría, además de las obras urgentes para contener la mayor cantidad de agua que se espera.
La agenda local frente a un año hídrico más abundante
José María Ginestar dijo que en la actualidad Hidráulica está enfocado en hacer las obras básicas vinculadas a la red de riego local y preparándose para el mayor caudal de agua. El funcionario dijo que no tener la discusión sobre la cantidad de agua que se destinará a las fincas en épocas de sequía, que fue el escenario en los últimos 10 años, alivia a la institución “en lo administrativo porque le da agilidad al Consejo para aprobar obras y otros temas”.
Aun así dijo que por el momento no se están discutiendo cambios estructurales en la gestión hídrica. “Primero tenemos que trabajar en que el agua llegue a los regantes y que el sistema funcione en la puerta de las fincas”, explicó. “Una vez que esté saneado el sistema hídrico estas discusiones estratégicas hay que darlas y buscar mejorar el sistema, como lo ha demostrado Mendoza”, agregó.
A la vez, Hidráulica tiene en su agenda inmediata varias definiciones en cuanto a cómo será la gestión durante el ciclo hídrico 2026-2027, que empezó el primero de octubre. Entre las prioridades está concretar el pronóstico hídrico, para el que tienen que subir a hacer cateos en alta montaña, algo que fue imposible hasta ahora por los temporales.
En la actualidad tienen tres de las ocho estaciones nivo meteorológicas en funcionamiento, ya que los temporales dejaron fuera de servicio a las otras. Pero este dato no permite hacer un pronóstico certero, porque para eso deben medir la densidad de la nieve sacando muestras en el lugar.
Una vez que tengan el dato de cuánta nieve llegará, adelantó Ginestar, se terminará de definir el cronograma de riego para los próximos meses. Si bien la provincia venía fijando una cantidad de agua de entre 800 y 850 hectómetros cúbicos para el agro en los últimos ciclos, este año esperarán a conocer los datos del pronóstico para negociar con los productores si será similar o mayor.
Mientras tanto, tuvieron que avanzar con obras de emergencia en la estación de aforo más importante de la provincia, ubicada en el kilómetro 101 del Río San Juan, antes de llegar a los diques. Ahí obtienen el dato del caudal del río, pero para hacerlo toman mediciones desde una vagoneta que está en altura. Debido al nivel de agua, Hidráulica tuvo que iniciar trabajos para elevar la estructura unos metros porque había empezado a pegar en la base del mismo.
A su vez, están avanzando con obras y planificación para gestionar la mayor cantidad de agua prevista para este año. Ginestar dijo que por ahora van a esperar a que el río tenga un caudal mayor a 50 metros cúbicos por segundo para empezar a elevar el nivel de los embalses. La última medición antes de que empezaran a trabajar en la estación de aforo fue de 41 metros cúbicos por segundo, pero siguen extrayendo más agua de la que ingresa a los diques, que en la actualidad están en la cota mínima de seguridad.
A su vez, es posible que en algún momento de la temporada puedan destinar agua a la recarga del acuífero, para lo que esta debe circular por el tramo del río que va entre el dique Ignacio de la Roza y la Ruta 40. Pero además, Ginestar dijo que van a probar un sistema de recarga usando las salidas que hay al río a través de los compartos que hay al final de ramales de riego. Si bien el funcionario dijo que la zona más efectiva es la primera, analizan esta opción para mitigar crecientes.