El precio de la carne no da tregua desde hace meses y a las subas que cerraron el 2025 se sumaron los incrementos registrados tanto en enero como en lo que va de febrero. El año pasado terminó con aumentos cercanos al 60% acumulado, mientras que en lo que va del año todo lleva a interpretar que la tendencia alcista continuará. Estas variaciones de precios no están siendo bienvenidas en el rubro que viene castigado y que lamentablemente debe trasladar el aumento al consumidor final, que cada vez compra menos.

En San Juan durante enero el promedio de incremento fue del 7%, dependiendo de la calidad del animal, mientras que el segundo mes del año también llegó con nuevos valores en el producto. Claudio Silva, propietario de Frigorífico Iñaki, uno de los principales distribuidores de la provincia, destacó que esta semana recibieron la carne con nuevos valores.

“El gancho subió $700, lo que significa que en mostrador la suba será entre los $1.000 y $1.400 el kilo. Hoy en día un kilo de carne vacuna promedia entre los $18.000 y los $20.000 los cortes más económicos; ni hablar de lomo o punta de espalda, que son cortes más caros y están sobre los $23.000”, destacó el empresario.

Para tener una idea, la media res ronda los $10.200 el kilo. Teniendo en cuenta que la media res puede pesar entre unos 80 a 100 kilos, un carnicero chico debe reunir entre $816.000 a más de un millón de pesos para contar con stock de carne, a riesgo de saber que hay probabilidades de no vender la totalidad, debido a la baja en el consumo.

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Detrás del aumento del precio de la carne vacuna que se está dando en todo el país a nivel general, con distintos porcentajes según las regiones, hay varios factores a analizar, algunos de ellos vistos con preocupación desde el sector.

Silva explicó, por un lado, que no se está notando una regla crucial que se da en el comercio, donde a menor demanda se registra una baja de precios. En el caso de la carne, pese a la caída de la demanda, los valores continúan en alza. “En mi caso particular estamos vendiendo un 40% menos de lo que vendíamos antes”, aseguró.

El tema es que la demanda está concentrada en el mercado internacional. Estados Unidos, Europa, China y Corea mostraron durante el 2025 un interés sostenido, lo que ayudó a mantener el precio del novillo y, por arrastre, del resto de las categorías. Los elevados valores terminaron influyendo en los precios de los cortes destinados al mercado interno, en una intención de equilibrar con los valores del mercado exportador.

Con el nuevo acuerdo comercial firmado entre Argentina y Estados Unidos, ampliando la cuota de carne habilitada a 80.000 toneladas respecto de las 20.000 toneladas previas, llevando el número a 100.000 toneladas, la preocupación en el sector a nivel nacional es mayor. “Lo que estamos viendo es falta stock ganadero y que los precios de la hacienda están cada vez más caros. Hay que ver cuánto va a pagar EEUU y si los exportadores van a vender a ese país o a China, y también si van a enviar carne flaca o carne buena. Eso es más un tema de exportación, pero lo que sí sabemos es que los valores no van a mermar”, destacó Sergio Padece, vicepresidente de la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores a Infobae.

Otro de los factores que incide en el panorama cárnico del país es la escasez de animales disponibles. “Hay muchos ganaderos que dejaron de criar hace años, cuando el gobierno fijaba los precios y no era rentable. Ahora estamos sufriendo esa falta de stock, lo que podría empeorar si el grueso del stock se destina a exportación”, aseguró Silva.

Para tener una idea, en Argentina se estima que hay una pérdida superior a tres millones de cabeza en los últimos años. Pese a que desde noviembre comenzó el ciclo para recomponer el rodeo, para este año se estima que habrá cerca de un millón de cabezas menos a faenar y alrededor de 200.000 toneladas menos disponibles, incrementando la tensión existente entre la oferta y la demanda.

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Lamentablemente los aumentos sostenidos y la baja demanda de consumidores vienen impactando de manera negativa en el sector. A la situación se suma la actualización de los alquileres donde funcionan los locales y el costo que representa mantener un negocio. Silva aseguró que son varios los carniceros que solían abastecerse del frigorífico y que actualmente dejaron la actividad.

“Desde noviembre venimos con las subas en la carne. La semana pasada subió dos veces. Está complicado el tema. Creo que en un momento determinado no seguirá subiendo tanto, pero el precio de la carne no va a bajar. Seguro encuentra un techo porque las exportaciones tiene un límite, lo que puede llevar a normalizar el precio, pero no bajará el costo de la carne, al menos no en el corto plazo”, analizó el empresario de la carne de San Juan, Claudio Silva.