Durante el 23 y el 24 de enero las tormentas afectaron varios departamentos de San Juan, en especial en el norte y el oeste. Como resultado, el sector agrícola reportó daños en las chacras, pérdidas en fincas vitivinícolas y graves problemas en Iglesia. No fueron sólo episodios de granizo los que terminaron cobrándose parte de la producción, también la abundancia de lluvias. Todo indica que se trataron de problemas de algunos productores puntuales, pero que repercutirán en el bolsillo de los sanjuaninos, porque algunas verduras subieron su precio.
El secretario de Agricultura, Miguel Moreno, aseguró a DIARIO DE CUYO que todavía no cuentan con datos oficiales de los daños después de las tormentas, debido a que están haciendo relevamientos tanto en Valle de Tulum como en los departamentos cordilleranos. A su vez, no tienen denuncias de productores que hayan solicitado las ayudas disponibles para estos casos. Aún así, confirmó que se vieron problemas en distintos puntos de la provincia, lo que afectó a su vez a diferentes cultivos.
En el Gran San Juan hubo dos departamentos que sufrieron granizo y sobre todo una gran cantidad de agua en pocos minutos. Se trata de Rivadavia y Rawson, en el sector oeste donde comparten límite. Ahí la mayor producción es la de chacras que hacen alimentos, que sufrieron pérdidas por los dos tipos de precipitaciones.
Sergio López, presidente de la Sociedad de Chacareros, dijo que en estos departamentos “hay unos 15 socios y fueron algunos los que terminaron con problemas”, explicó a este medio. Si bien en Rivadavia hubo afectados por el granizo, lo más grave fue la cantidad de agua. “Los que tenían plantines chicos se encontraron con que quedaron aplastados por el barro y se perdió mucha hoja verde”, indicó el productor.
Según dijo esto se trasladará a los precios en las ferias provinciales y también generará faltantes. “Van a subir algunos precios, la espinaca se vende a 1.500 pesos cuando se conseguía a 400 pesos en noviembre y casi no hay en las ferias”, dijo. Lo mismo puede suceder con la acelga, lechuga, achicoria, rúcula y albahaca, que son los más sensibles a estos problemas, dijo. Aun así, aclaró que los productores no podrán aumentar tanto el valor porque las ventas siguen siendo bajas.
El referente de los chacareros dijo que si bien tienen confirmado por los finqueros que sufrieron daños, no cree que vayan a haber denuncias por parte de ellos. “El chacarero en general no puede pedir las ayudas porque no cuenta con las inscripciones que hacen falta y por eso no suele hacerlo”, dijo. A su vez, el circuito más corto de siembra y cosecha hace que en muy poco tiempo vuelvan a intentar con otro cultivo para poder recuperar algo de lo que perdieron.

En el sector vitivinícola no tuvo daños extensivos en las zonas donde se produce el grueso de la uva sanjuanina, ubicado en Caucete, Sarmiento, Albardón, San Martín y otras zonas del este. En cambio sí hubo fincas con daños grandes en Zonda y Ullum, debido a que una defensa del río cedió ante el caudal y se terminaron inundando fincas completas, con graves daños para productores de pasas y uva de mesa.
Pablo Martín, presidente de la Mesa Vitícola, dijo a DIARIO DE CUYO que los afectados fueron “puntuales, pero que sufrieron pérdidas graves”. Si bien para estos viñateros la situación es crítica, dijo que al menos estos dos días de tormentas no afectarán los números globales de la vitivinicultura. Esto debido a que en Zonda, donde se vieron la mayoría de los daños, no está la producción más importante en cuanto a kilos y también porque “venimos de un año con clima benigno, sin heladas, sin granizo de consideración u otros problemas”.
En cuanto a los daños en Iglesia, Miguel Moreno, de Agricultura, explicó que están trabajando tanto con el municipio como con productores de la zona. Decidieron enviar un equipo del ministerio de Producción parra poder hacer un relevamiento en el lugar para ver qué variedades, en que zonas y con cuánta gravedad hubo daños por el granizo, que fue el principal problema.

