Con la adhesión al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) ya confirmada y a la espera del detalle del nuevo estudio técnico, el Proyecto Vicuña en San Juan continúa dando pasos hacia sus próximas etapas. En ese escenario, la canadiense Lundin Mining Corporation anunció en las últimas horas un movimiento clave para garantizar el financiamiento del desarrollo.
La compañía informó que recibió compromisos de 17 prestamistas para ampliar y modificar su línea de crédito renovable hasta los 4.500 millones de dólares, con el objetivo de facilitar la financiación del Proyecto Vicuña y cubrir también fines corporativos generales.
Lundin tendrá un acceso inicial a 2.250 millones de dólares, con lo cual se aseguró el dinero para el primer tramo del RIGI. Una vez cumplidas determinadas condiciones, la línea se ampliará a 3.500 millones de dólares y, tras la aprobación de la Etapa 1 del Proyecto Vicuña, alcanzará el total de los 4.500 millones de dólares. Además, el vencimiento se extenderá hasta 2031.
Teitur Poulsen, director financiero de la empresa, señaló que “la ampliación de nuestra Línea de Crédito a 4.500 millones de dólares es fundamental para el avance del Proyecto Vicuña y nos mantiene encaminados hacia nuestro objetivo de convertirnos en uno de los diez principales productores mundiales de cobre, con una producción anual superior a las 500.000 toneladas cuando Vicuña esté en plena operación”.
El ejecutivo también destacó que 12 de los prestamistas actuales renovaron su apoyo y que se sumaron cinco nuevos. Vale destacar que Lundin desarrolla el distrito en asociación con BHP, en la frontera entre Argentina y Chile, donde posee el 50% de participación.
Desde la compañía remarcaron que la ampliación fortalece la flexibilidad financiera y permite financiar su parte del proyecto sin alterar la política de distribución anual a los accionistas por 220 millones de dólares.
Semanas atrás, Lundin dio a conocer los lineamientos del plan de trabajo para 2026. Entre las principales actividades previstas figuran la perforación continua de recursos y de relleno, la adquisición de equipos para Josemaría que apoyen los movimientos de tierra, la compra de equipos de largo recorrido y el avance de la Carretera de Acceso Norte, una de las primeras licitaciones que terminará por construir el camino hacia la mina.
Las tareas indirectas, vinculadas principalmente a Josemaría, incluyen la ingeniería de detalle, la gestión de la construcción y obras de preconstrucción asociadas a la expansión del campamento y las instalaciones, además de la tramitación de permisos y otros costos del propietario para continuar reduciendo riesgos del proyecto.
En paralelo, se prevén estudios de ingeniería adicionales para avanzar en la lixiviación y los sulfuros de Filo del Sol, así como en infraestructura de agua desalinizada y transporte de concentrado, con el objetivo de refinar la definición técnica y respaldar la tramitación de permisos.

