En un contexto global donde el conocimiento tecnológico define oportunidades, competitividad y desarrollo, apostar a la formación desde edades tempranas ya no es una opción, sino una necesidad. En ese sentido, el programa Verano Tech, impulsado de manera gratuita por el Gobierno de la provincia de San Juan, se presenta como una política pública acertada y con visión de futuro. Durante las vacaciones de verano, niños y adolescentes de entre 9 y 18 años acceden a talleres de tecnología, robótica, impresión 3D, videojuegos y dibujo digital, integrando aprendizaje y diversión en una propuesta que va mucho más allá de una colonia de verano tradicional.
El valor central de Verano Tech radica en su objetivo de fomentar vocaciones científicas y tecnológicas, un aspecto clave para el desarrollo provincial en tiempos donde la economía del conocimiento gana protagonismo. A través de actividades dinámicas, el programa estimula la creatividad, el pensamiento lógico y la capacidad de resolución de problemas, habilidades esenciales para los desafíos del presente y del futuro. No se trata solo de enseñar a usar herramientas tecnológicas, sino de formar mentes inquietas, curiosas y preparadas para innovar.
Otro punto destacable es el enfoque territorial del programa. Verano Tech se desarrolla en diversos departamentos de la provincia, con especial atención en zonas alejadas y de fuerte impronta minera como Calingasta, Iglesia, Jáchal, Ullum y Sarmiento. Llevar este tipo de propuestas a lugares donde el acceso a la tecnología suele ser más limitado contribuye de manera directa a reducir la brecha digital, promoviendo igualdad de oportunidades para chicos y chicas que, de otro modo, difícilmente podrían acceder a estas experiencias formativas.
El programa, promovido por la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación en articulación con los ministerios de Educación y Minería, incluye robótica, dibujo e impresión 3D, competencias robóticas y la denominada “Escuela de Inventores”. Esta combinación de teoría, práctica y creatividad permite que los participantes aprendan haciendo, equivocándose y volviendo a intentar, una metodología que resulta especialmente eficaz en edades tempranas.
En la ciudad Capital, donde Verano Tech tuvo su origen al inicio de la actual gestión de gobierno, el interés superó todas las expectativas. Este verano se ampliaron los cupos y más de 500 chicos se inscribieron, cifra que se replica con un número similar en el resto de los departamentos. Estos datos confirman que existe una demanda real y un entusiasmo genuino por este tipo de propuestas.
A medida que avanza el tiempo, Verano Tech se consolida como una herramienta estratégica para el desarrollo científico y tecnológico de San Juan. Todo indica que se transita el camino correcto. Evaluar, fortalecer y sostener esta iniciativa será clave para seguir sembrando futuro y formar las vocaciones que la provincia necesitará en los próximos años.
