Hay que remitirse a mediados del siglo pasado, más precisamente a 1947, para encontrar el origen del actual conflicto bélico que se ha desencadenado entre la India y Pakistán. Tras la independencia del Reino Unido ambos países no han dejado de tener enfrentamientos militares, la mayoría de ellos provocados por la disputa que existe por el dominio de la región de Cachemira, una zona de significativa belleza natural que se ha convertido en foco de disputas internacionales, compartida actualmente por la India, Pakistán y China.
Desde la fecha indicada ambos países han librado tres guerras, dos de ellas por Cachemira y una tercera han sido combates fronterizos en los que las dos naciones han dado muestras del poder bélico que posee cada una.
El enfrentamiento militar que se ha suscitado en los últimos días, cuando India atacó varios sitios en territorio paquistaní, tuvo su origen en un mortal ataque terrorista perpetrado dos semanas antes contra un grupo de turistas, que ha dado lugar a acusaciones cruzadas y a constantes enfrentamientos entre ambos países en una escalada de violencia que amenaza con intensificarse.
Este nuevo conflicto bélico adquiere relevancia a nivel mundial por el potencial nuclear que poseen los países involucrados. Tanto la India como Pakistán saben que sus armas nucleares están en condiciones de crear un escenario de destrucción mutua asegurada, es decir que tienen suficientes armas nucleares para aniquilarse mutuamente, lo que sería un desastre para la humanidad.
Ninguno de los dos países ha revelado su capacidad nuclear, pero se cree que cada uno tiene entre 170 y 180 ojivas de corto, mediano y largo alcance, con diferentes sistemas de lanzamiento.
La situación actual es grave porque por primera vez en los últimos 70 años, los ataques que se han registrado en la región de Cachemira han sido sumamente letales al haberse atribuido ambos bandos el derribamiento de aviones no tripulados y varias explosiones en zonas pobladas que ya han provocado decenas de muertos y heridos. El aumento de las hostilidades han alarmado a las potencias internacionales que temen que el conflicto pueda salirse de control.
La intervención del secretario de Estado de los Estados Unidos de Norteamérica, Marco Rubio, que ha hablado el jueves último con los líderes de ambos países para pedirles una desescalada inmediata, da una idea de la trascendencia delos enfrentamientos.
En momento que la humanidad asiste a la asunción de un nuevo Sumo Pontífice de la Iglesia Católica, el papa León XIV, quien en sus primeras palabras habló de preservar la paz en el mundo en medio de tantos conflictos bélicos, esta nueva guerra viene a encender luces de alerta por el peligro nuclear más próximo que nunca.
