Cuando desde el Gobierno nacional, en el inicio de actual gestión, se dispuso suspender la obra pública uno de los sectores más afectados por su impacto social fue el de la construcción de viviendas, que en San Juan está bajo la órbita del Ministerio de Infraestructura, Agua y Energía del que depende el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV).

En un primer momento se pensó lo peor, como que todos los proyectos iniciados quedarían totalmente paralizados y que no habría posibilidades de planificar nuevos emprendimientos por mucho tiempo. Pero el gobierno de Marcelo Orrego dispuso cambiar las reglas establecidas desde la Nación y con financiamiento propio reactivó en un elevado porcentaje las obras públicas más urgentes e importantes posibilitando la reanudación de muchas obras que resultan de fundamental importancia para la provincia. Dentro de ellas, la terminación de numerosos barrios fue muy bien recibida por las numerosas familias que esperan la entrega de sus casas. De los barrios iniciados por el IPV en todo San Juan el Gobierno ha logrado poner en marcha más del 70%, que equivalen a unos 60 complejos habitacionales distribuidos en los 19 departamento. De ese total 48 son barrios de casas individuales que suman unas 4.000 viviendas. El resto se está construyendo en forma de monoblock o dúplex, pero siempre representando una importante solución habitacional para miles de sanjuaninos.

La intención de las autoridades gubernamentales vinculadas al área vivienda, es avanzar gradualmente durante lo que resta del año para activar nuevos barrios a medida que se completen los más avanzados.

Lo importante es que esta reactivación no solo implica la construcción de viviendas, sino que también está generando nuevos puestos de trabajo para los sanjuaninos que vieron con preocupación la paralización de obras que los dejaba sin su fuente laboral y sin la posibilidad de terminar casas que, en algunos casos, estaban muy adelantadas, y que la gente esperaba con gran anhelo.

Es una realidad que desde el gobierno local se está haciendo un gran esfuerzo para garantizar que todas las empresas constructoras puedan volver a tener, al menos una obra en el corto plazo. En estos últimos días se ha concretado la entrega de casas en el departamento Rawson y se prepara la adjudicación de barrios en otros tres departamentos como Zonda, Caucete y Pocito con más de 1.000 viviendas, próximas a terminarse. El objetivo es entregar antes de fin de año la mayor cantidad de casas a fin de que las familias ya asignadas puedan comenzar a habitarlas mejorando su calidad de vida.

Hay un aspecto al que las autoridades se han referido y que sería necesario que se abocaran a solucionar. Se trata del hecho de que tan solo el 40% de los adjudicatarios de viviendas del IPV están al día en el pago de sus cuotas. Es importante que se regularice esta situación debido a que las operatorias del IPV se sostienen en gran parte en un sistema solidario en el que el aporte que hace cada beneficiario va destinado a engrosar los fondos para la construcción de nuevas viviendas. De ahí la importancia de mejorar la recaudación y reducir la morosidad.