La repercusión que tuvieron las declaraciones del presidente Javier Milei entorno a la situación de las Islas Malvinas no pueden dejar de preocupar especialmente cuando lo dicho por el mandatario se ajusta a una realidad que es contundente. Lo que dijo Milei es correcto porque no se puede pretender recuperar el archipiélago de la dominación del Reino Unido de Gran Bretaña cuando nuestro país sufre serios problemas que lo colocan en una situación poco apropiada para sumar a una población como la de las Islas Malvinas, con una idiosincrasia muy distinta a la de los argentinos.
Primero hay que resolver los problemas internos que tiene nuestro país y convertirnos en una nación seria y responsable para, entonces recién aspirar que los malvinenses deseen pertenecer a la Argentina cortando su vínculo con Gran Bretaña tanto en el aspecto económico como en lo social.
Con manifestaciones infundadas como las que se han sucedido en las últimas semanas, conflictos sociales de diversa índole, con paros de actividades dispuestos por gremios que buscan alterar la paz social y por un clima de protesta permanente ante distintos descontentos, no se puede pretender que nos vean como una nación organizada que busca salir adelante en base al esfuerzo y el trabajo.
Si nuestras sociedad no cambia, o no demuestra una férrea voluntad de hacer las cosas como corresponde, dejando de lado antagonismos sectoriales que lo único que provocan son enfrentamientos destructivos en perjuicio de todos, nunca lograremos el reconocimiento internacional y mucho menos el deseo de pertenecer a nuestro país.
Vamos a ser deseables como nación, el día que demos muestras de orden y disciplina, y que estamos dispuestos a esforzarnos para lograr la Argentina que todos anhelamos pero que no logramos poner en pie.
Referirse al principio de autodeterminación de los habitantes de las islas ocupadas ilegalmente por el Reino Unido, no fue desconocer la soberanía sobre el archipiélago. Fue simplemente una manera de ejemplificar que la soberanía se recuperará decididamente cuando haya factores que incidan favorablemente para que los malvinenses opten espontáneamente por considerarse ciudadanos argentinos por proximidad y conveniencia de pertenecer a nuestro país y no por una imposición que puede llegar a provocar un nuevo conflicto armado.
Por todo esto, la posición de Milei es correcta y merece la mayor de las consideraciones, por ser coherente y ajustarse a una realidad que estamos viviendo en un país que si no cambia con un sentido de justicia y seriedad no podrá alcanzar objetivos que hagan a su libertad y soberanía.
