Al haber transcurrido una gran parte del invierno creemos que ya hemos superado la etapa de las enfermedades respiratorias estacionales, cuando las estadísticas y los consultorios médicos colmados de pacientes nos indica lo contrario. Extremar los cuidados para que en esta época del año -inicio del mes de agosto- los índices que determinan el número de personas que contraen este tipo de enfermedades no se disparen en exceso pasa por tomar medidas preventivas ya sea antes de contraer la enfermedad o en la etapa posterior para evitar los contagios.

Al igual que en el inicio de la temporada invernal, el Ministerio de Salud de la provincia está insistiendo en una serie de recomendaciones a tener en cuenta, especialmente para la población de riesgo que incluye a niños y adultos mayores, sin que esto no implique la afectación a otras edades, para evitar la propagación tanto del virus de la influenza como del virus Sincicial Respiratorio (VSR). Estos dos agentes asociados a las infecciones respiratorias agudas son generadoras de síntomas como tos, catarro, dolor de cuerpo y fiebre entre otros.

Según las recomendaciones hay que poner especial cuidado en los chicos que han vuelto a la escuela donde pueden darse la mayor cantidad de contagios debido al contacto estrecho que se establece en las aulas. El reciente receso escolar de invierno permitió mejorar los índices de contagio de estas enfermedades, haciendo disminuir el número de casos, al interrumpir la cadena que suele establecerse en los salones de clases.

Hay que tener en cuenta que la transmisión de las enfermedades asociadas a las infecciones respiratorias agudas se concreta de persona a persona por gotas respiratorias o a través del contacto de las manos u objetos contaminados con secreciones respiratorias de la persona enferma, que pueden derivar desde cuadros leves a infecciones respiratorias agudas graves, incluyendo la neumonía y bronquiolitis.

Hay otras enfermedades de este grupo como la faringitis, amigdalitis y escarlatina que pueden ser causadas por una bacteria llamada estreptococo del grupo “A”. Esta bacteria coloniza las mucosas de la faringe y las amígdalas y puede evolucionar de manera muy desfavorable. Su comportamiento se ha recrudecido desde el impacto del Covid-19 que, al provocar un daño en las células de la misma región, permeabiliza los tejidos y facilita el acceso del estreptococo a la circulación sanguínea.

Las autoridades sanitarias han puesto énfasis en las medidas generales de prevención como es la de mantener una alimentación saludable, tener el calendario de vacunación al día, ventilar de manera adecuada los espacios comunes, lavarse correctamente las manos y utilizar mascarilla o tapaboca ante la sospecha de este tipo de enfermedades. La consulta al médico de inmediato también figura entre las medidas preventivas. Es importante observar todo esto para evitar complicaciones en niños y ancianos, y evitar que los integrantes de la población económicamente activa padezca prolongados períodos de inactividad a causa de estas patologías.