En medio de acusaciones cruzadas con Israel por violar mutuamente el alto el fuego anunciado horas antes por Donald Trump, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, dijo ayer que Teherán no violaría el cese al fuego a menos que Israel lo hiciera y que estaba preparado para volver a la mesa de negociaciones, sin dar más detalles. Pero más tarde, la Agencia para la Energía Atómica iraní anunció que el país persa está listo para reanudar el enriquecimiento de uranio en el marco de su programa nuclear, origen de la guerra. Por eso, el sostenimiento de la tregua es una gran incógnita. Como presagio de un camino difícil por delante, Israel e Irán tardaron horas en reconocer siquiera que habían aceptado el cese al fuego que Trump dijo haber negociado.
