En los tiempos que corren hablar de una persona que no ha finalizado sus estudios en los plazos establecidos debería ser cada vez menos frecuente, aunque nos hemos encontrado que no es así y que en los últimos años el número se ha incrementado considerablemente sumando cada vez más los jóvenes y adultos que se inscriben en algunas de las más de 30 escuelas que les proponen completar la escolaridad ya sea primaria o secundaria. En los últimos 20 años, en nuestra provincia casi se triplicó la cantidad de sanjuaninos que han terminado el secundario en escuelas de adultos. Estos datos surgieron del informe de “Terminalidad extendida: secundaria de jóvenes y adultos” elaborado por el Observatorio de Argentinos por la Educación.

Según los registros de 2001 San Juan tuvo 678 alumnos que terminaron sus estudios en las escuelas para adultos, en tanto que en 2023 la cifra ascendió a 2.461 egresados, un porcentaje de incremento del 263% que ubica a San Juan en el promedio de la tabla a nivel país.

Pero el problema que se plantea no solo está en la cada vez mayor cantidad de personas en esta situación, que puede estar provocada por familias a las que poco les interesó que sus hijos cumplieran con la escolaridad primaria obligatoria o del nivel secundario, sino en que hay muchos casos de jóvenes y adultos que llevan muchos años intentando infructuosamente completar estos ciclos sin poder asimilar los contenidos que les permitirían terminar. Se trata de personas con problemas de aprendizaje que pueden presentar distintas patologías y que merecerían un tratamiento de un grupo interdisciplinario o de un gabinete especializado para determinar ese tipo de comportamiento que les impide avanzar y terminar con su escolaridad.

El tema de la escolaridad para jóvenes y adultos ha tomado trascendencia debido a que ha comenzado a circular la versión de que para ejercer cargos de gobierno se exigirá al menos estudios secundarios. De la misma forma ante comentarios de que hay legisladores que no han terminado la escolaridad, es necesario hacer un replanteo de la educación argentina para no tener que estar afrontando este tipo de situaciones.

Lo ideal sería que todos los estudiantes terminaran en tiempo y forma sus ciclos educativos pero en el caso en que esto no se de, al menos hay que contar con una educación para adultos debidamente actualizada, que contemple los aspectos por lo que los alumnos están en este nivel y se les proporcione una enseñanza práctica, que esté acorde a las necesidades futuras. También que se considere sus expectativas y sus necesidades. Para todo esto es que hay que hacer un replanteo de este nivel educativo para que sea más eficiente y cumpla con los objetivos propuestos. Esta educación debe dejar de estar basada en meros contenidos de un sistema obsoleto implementados como un simple requisito, e iniciar un proceso de actualización ajustada a los nuevos tiempos donde la enseñanza para adultos sea un auténtico aporte a la sociedad y no un simple trámite para obtener un certificado.