La sensación de desolación que vivió el pueblo chimbero, el año pasado, cuando las autoridades departamentales dispusieron la suspensión de los festejos del carnaval por la difícil situación económica en la que se encontraba el país, deja en claro por qué Chimbas está tan estrechamente identificado con esta celebración. No hay barrio o villa de este departamento en el que al promediar el año no comience a prepararse para esta fiesta tradicional que ha crecido de tal manera que en sus últimas ediciones, como va a ocurrir en esta ocasión, se invitó a desfilar por el corsódromo que está junto al predio ferial de la Costanera, a las comparsas más importantes del país.
Si bien en nuestra provincia, distintas comunidades realizan en estos días sus festejos de carnestolendas, nada se puede comprar con Chimbas, donde desde los más chicos hasta los más grandes se suman para que la fiesta sea especial. Desde la preparación de un carruaje hasta la confección de la vestimenta que puede llevar una comparsa o una pasista, todo pasa por el entusiasmo y el trabajo que realiza la comunidad para poder estar presente en una de las manifestaciones populares más importantes del país.
Para esta tarea, las agrupaciones comienzan a reunirse desde muy temprano convencidas de que su participación es esencial para que la fiesta sea todo un éxito. En las uniones vecinales, bibliotecas, centros comunitarios o domicilios particulares, es donde se comienza a gestar esta celebración en la que no puede faltar ningún chimbero. Luego interviene el municipio con la tarea organizativa dándole forma a uno de los eventos más importantes que tiene San Juan.
La decisión este año de hacer nuevamente la fiesta pone de manifiesto que el pueblo chimbero no está dispuesto a dejar pasar otro año sin este tradicional festejo que en el fondo lo enorgullece.
Anoche, en la Costanera, se dio rienda suelta a la alegría, con un marco de público que hoy y mañana promete ser más numeroso.
Chimbas encontró en esta fiesta su identificación y a manera de una denominación de origen, nadie puede evitar decir que Chimbas es sinónimo de carnaval en la provincia.
Se trata de una tradición muy arraigada que comenzó a gestarse en esta zona de San Juan al promediar el siglo XVII. Por entonces el carnaval en Buenos Aires ya era furor y representaba la gran fiesta del Río de la Plata.
En San Juan los carnavales siguieron como una de las fiestas populares más convocantes, con los recordados bailes en las instituciones de mayor renombre de la provincia, pero Chimbas siempre hizo una diferencia a su favor para monopolizar esta celebración y colocarle su sello distintivo.
