Escribir y publicar un libro, cualquiera sea su género, implica dos tareas bien diferenciadas; una es la recopilación de datos que da lugar luego a la elaboración y presentación de contenidos, y la otra, la obtención de fondos o recursos para hacer posible su impresión y distribución, tarea que puede llegar a tener un costo bastante elevado para los presupuestos que se manejan en esta actividad. En estos momentos, más de la mitad del precio de tapa de un volumen está destinado a sufragar gastos de impresión, quedando un estrecho margen para otros gastos propios de la labor que cumple un escritor.

No obstante las dificultades económicas que se presentan en la actualidad, a las que se suman problemas propios de la época que llevan a la gente a leer cada vez menos en los formatos tradicionales y preferir los medios electrónicos o digitales, en nuestra provincia hay numerosos escritores que hacen grandes esfuerzos para sacar sus obras impresas, convencidos de que los libros todavía tienen un lugar en la preferencia de las personas y que son los medios ideales para impartir cultura y conocimientos en profundidad.

En San Juan hay varias entidades que reúnen a los escritores locales y que suelen ayudarlos a publicar sus obras. Además de SADE (Sociedad Argentina de Escritores) filial San Juan, en la mayoría de los departamentos hay agrupaciones locales que incentivan la producción literaria de un numeroso grupo de escritores, poetas y poetizas, que dedican una gran parte de su tiempo a esta actividad. Como ejemplo tenemos la agrupación Escritores del Sol, del departamento Caucete; Las Ñustas y el Sol, de Capital y El espacio literario de escritores rawsinos, que funciona en la Biblioteca Popular Sur, en el departamento homónimo. Entre otros departamentos con una gran producción literaria está Jáchal, Albardón y Sarmiento, sin dejar de mencionar a Pocito, Santa Lucía y 25 de Mayo. En el resto de los departamentos también hay entidades que agrupan a escritores de todas las edades, que trabajan para que la actividad literaria nunca decaiga y que la provincia pueda contar con varios representantes en el mundo de las letras.

A pesar de las dificultades económicas y financieras por las que atraviesa la provincia, en particular, y el país en general, este año suman más de una docena las presentaciones de libros realizadas en distintos ámbitos. El año pasado hubo en total 24 presentaciones, una cifra que venía en recuperación después de la pandemia. Una de las últimas presentaciones, realizada el viernes último, fue la del libro “Un corazón de Rey – Historia de Cristo Rey de Caucete” de Alejandra Villagra Berrocá. De la misma forma, para hoy está prevista la presentación del libro ‘Guía para la familia” de Oliva de Hidalgo y para los próximos días, el miércoles 6 de noviembre, el videolibro Jáchal-Caucete, de Miriam Fonseca y Amar.

Se puede decir que la gente cada vez lee menos en libros y publicaciones impresas, pero lo que no se puede decir es que cuando hay que recurrir a una documentación seria, no se puede dejar de visitar las bibliotecas, centros culturales y otras entidades literarias que son las que aportan las bases del conocimiento al momento de realizar una investigación.