Valle Fértil, conocido por ser uno de los departamentos donde el agua de las lluvias y de los ríos le han proporcionado, desde siempre, características muy especiales en cuanto a una flora y a una fauna abundante y pintoresca, afronta en estos momentos una de sus mayores crisis hídricas a tal punto que las autoridades provinciales, a través de OSSE (Obras Sanitarias Sociedad del Estado), han dispuesto partidas especiales para la construcción de dos acueductos con los que intentarán solucionar el problema de la falta de agua potable que está afectando duramente a la población.

Esta solución se está implementando en carácter de urgente debido al agravamiento de la sequía que, según los investigadores del Instituto Nacional del Agua tiene características diferentes al resto de la provincia. Mientras que en Ullum, Jáchal o Calingasta hay agua almacenada en los acuíferos que puede ser extraída para solucionar los problemas de escasez, en Valle Fértil el sistema es distinto porque las reservas se basan en el agua de las lluvias. Es decir que si en las sierras no llueve de manera suficiente, se quedan directamente sin agua en los ríos que desde donde se abastecen. Esto es lo que está ocurriendo en estos momentos, con caudales tan bajos que pueden observar las piedras que han formado en el lecho de los ríos.

Por ello la única solución que han considerado las autoridades de OSSE es la de la construcción de dos acueductos, uno de Cieneguita a San Agustín y el otro desde Usno hasta San Agustín, para llegar con agua potable hasta la villa cabecera solucionando la carencia que tienen actualmente muchos de los barrios y viviendas particulares del lugar.

Según consta, estas obras están proyectadas desde hace más de 30 años, pero por distintas circunstancias no fueron ejecutadas considerando que nunca iban a soportar una sequía tan grave. En un principio el gobierno provincial tendrá que asignar más de 2.000 millones de pesos, como lo anunció el propio Gobernador, Marcelo Orrego, para encarar estos trabajos que han sido muy bien recibidos por la comunidad.

La enseñanza que deja esta situación de Valle Fértil al resto de la provincia es la de la necesidad de cuidar los recursos hídricos y de realizar oportunamente las obras o tomar las medidas necesarias para estar preparados a situaciones extremas. Valle Fértil pudo haber previsto lo de los acueductos con anterioridad y mejorar las condiciones de embalses y represas para contar con reservas para el consumo de agua de los animales que están sufriendo la falta de agua y pasturas.

El resto de San Juan, incluido los valle de Tulum, Ullum y Zonda, también tiene que aprovechar la posibilidad de que esta temporada se presente un poco mejor respecto de las anteriores, en relación a la cantidad de agua proveniente de los deshielos de la Cordillera, e instrumente los medios para producir un ahorro en el consumo y una adecuada política de embalse y de recuperación de los diques a fin de contar con reservas ante nuevos períodos de sequía como se estima que puede ocurrir.