En la actualidad todas las miradas apuntan a Ana de Armas por su vínculo con Tom Cruise (62) – con quien fue flasheada incluso en el 50 cumpleaños de David Beckham-, relación que para los medios internacionales se trata de un romance aún no confirmado. Pero ella está más allá de todo eso. A los 37 años, busca desafiar estereotipos en la industria a base de talento y compromiso.

Ana se inició como actriz en la cubana Santa Cruz del Norte durante su juventud. Luego se estableció en España donde tuvo sus primeras experiencias en series como El internado y Mentiras y gordas.

Con el deseo de hacer carrera viajó a Hollywood donde enfrentó obstáculos como el idioma y las diferencias culturales. Y el éxito no fue sencillo, pero ella perseveró. Fue su interpretación en Blade Runner 2049 el que la incorporó a proyectos junto a figuras consagradas.

Así Ana supo brillar desde sus primeros papeles en el cine estadounidenses por interpretar personajes que oscilan entre el drama y la acción, como en Sin tiempo para morir como una bond girl; y en la compleja Marilyn Monroe de Blonde (Netflix) que la llevó a ser nominada en los Oscar. Ahora, se prepara para el debut en Ballerina, spin-off del universo de John Wick junto a Keanu Reeve. De este modo se afianza como uno de los referentes más destacados de su generación.

TIPS. La fama impactó en su vida personal, sobre todo, durante su relación con Ben Affleck. Estas presiones la llevaron a priorizar su estabilidad emocional, incluso trasladando su residencia fuera de Los Ángeles.