La Avenida de Circunvalación es mucho más que un anillo vial, es una arteria estratégica que articula el tránsito urbano, conecta accesos clave y soporta a diario un volumen intenso de vehículos particulares y transporte pesado. Por eso, el deterioro que presentan algunos de sus tramos no puede seguir siendo un problema crónico. La necesidad de agilizar los trabajos de preparación para la colocación de una nueva carpeta asfáltica se vuelve impostergable frente a un estado que ya compromete la seguridad y la comodidad de quienes la transitan.

Si bien es justo reconocer que una gran parte de la Circunvalación mantiene una carpeta asfáltica en buenas condiciones, también es evidente que existen sectores -especialmente aquellos con pavimento en bloques, ejecutados originalmente bajo el criterio de mayor durabilidad- que hoy generan saltos, vibraciones y maniobras bruscas. Los estudios técnicos han sido claros. Esos sistemas ya cumplieron su ciclo y deben ser reemplazados por soluciones modernas de asfalto y pavimento que garanticen una circulación más segura, homogénea y previsible.

Estas intervenciones se inscriben dentro de un plan integral de mejora del estado de la Circunvalación, orientado a convertirla en una avenida más segura. En los últimos tiempos se avanzó con la reparación de defensas, la mejora de sectores puntuales y la incorporación de cartelería con límites de velocidad y recomendaciones viales. Sin embargo, el problema de fondo sigue siendo la calzada, y allí es donde los tiempos de obra cobran una relevancia central.

Vialidad Provincial ya inició los trabajos preparatorios que desembocarán en el reasfaltado del anillo interno, pero todavía no ha licitado la repavimentación programada. Actualmente las tareas se concentran en el sellado de grietas y fisuras sobre la carpeta existente, una etapa previa fundamental para evitar que las imperfecciones actuales se reflejen luego en la nueva superficie. Se trata de un trabajo técnico necesario, que contempla los distintos tipos de estructura vial presentes en Circunvalación, tanto en sectores de pavimento flexible como en tramos de hormigón que también recibirán asfalto.

La intervención prevista abarca la totalidad del anillo interno, incluida la zona norte que había sido objeto de obras años atrás. En esta nueva etapa se aplicará un pavimento asfáltico flexible de manera uniforme, con el objetivo de mejorar sustancialmente las condiciones de circulación y prolongar la vida útil de la traza. En paralelo, una empresa ejecuta obras en rampas de acceso y egreso, lo que permitirá acelerar los tiempos cuando comience la pavimentación propiamente dicha.

El estado actual de la avenida no admite dilaciones. Cada día de demora implica mayor desgaste, más riesgos y una experiencia de tránsito deficiente para miles de usuarios. Agilizar estos trabajos, con la celeridad que corresponde a una obra esencial, no es solo una cuestión de infraestructura, es una decisión de seguridad vial y de respeto por quienes usan a diario una de las principales vías de San Juan.