En esta primera semana del receso de invierno en San Juan, distintos organismos del gobierno central, municipios y entidades públicas y privadas, se abocaron a generar diversas actividades culturales y recreativas destinadas al publico local. Pero a partir de la próxima semana, cuando las vacaciones coincidan con las del resto del país, estos esfuerzos deberán multiplicarse al igual que los que ofrecen todas las áreas de servicio, desde hospedajes, comedores, confiterías, quioscos, y el comercio en general, ampliando horarios de atención u ofreciendo un trato preferencial para la gente que nos visite.

No se puede concebir que en plenas vacaciones de invierno no haya en la provincia, o en los principales municipios del Gran San Juan o de los departamentos turísticos, actividades que resulten atractivas para el flujo de turistas que llegan a San Juan creyendo que además de las bellezas naturales se van a encontrar con una provincia con mucho movimiento, comercios abiertos y una gran cantidad de sitios de gastronomía, cafés y casas de té. Lo mismo que ventas de regionales y recuerdos en variadas temáticas vinculadas a la provincia.

Más allá de existir algunos lugares puntuales y exclusivos para almorzar o cenar en distintos sitios, la gran carencia que tiene San Juan para los turistas que llegan a la ciudad Capital o alrededores, es la escasez de lugares habilitados para comer. En el centro de la ciudad hay dos o tres lugares que pueden recibir una cierta cantidad de personas o contingentes fuera del horario habitual si mayores inconvenientes, el resto cierra sus puertas y acomodan sus horarios a la conveniencia habitual, sin alterar por un momento su rutina de atención al público.

Otro aspecto a tener en cuenta es el del horario de la siesta, en el que cesan la mayoría de las actividades sin considerar que si hay turistas, hay demanda de todo tipo de servicio, algunos tradicionales y otros no tanto. Hay turistas que no solo vienen por regionales o recuerdos, sino que compran otros tipo de productos que se pueden ofrecer en los más variados rubros, desde vestimenta hasta productos alimenticios.

En los departamentos turísticos la gran falencia que se observa es la falta de actividades, lo que hace que los visitantes no tengan muchas opciones recreativas, más allá de las actividades contratadas previamente y que pueden ir de una cabalgata hasta una excursión por las montañas, sin muchas más alternativas.

Tenemos que tener en cuenta que esta temporada se está caracterizando por las bajas temperaturas extremas y que no todas las actividades se tienen que realizar al aire libre. Tanto los organismos oficiales como los privados deben prever también lugares cerrados o protegidos de la inclemencia del tiempo para esos días en que no se puede disfrutar a pleno el sol sanjuanino.

La próxima semana será decisiva para saber si San Juan está preparada para recibir turistas en el receso de invierno, ofreciéndoles mejores condiciones y entretenimientos mientras permanecen en la provincia.