El aumento de la delincuencia en las zonas rurales es un problema permanente que tiende a agravarse en épocas de crisis y que requiere la urgente atención de las autoridades policiales para desalentar una actividad que ocasiona numerosos inconvenientes y pérdidas económicas para los damnificados.
Hay robos millonarios como el perpetrado en Chimbas, donde en una chacarita fue detectado un cargamento de 82.000 kilos de pasas de uva que no poseían ninguna documentación. Algo similar ocurrió en Caucete donde días pasados fue sorprendido un camión transportando clandestinamente unos 2.500 kilos de pasas de uva que fueron incautadas al no poder justificarse su procedencia.
Otros hechos similares han sido denunciados por productores de los departamentos 25 de Mayo y 9 de Julio, a los que en los últimos meses les han robado desde maquinaria e insumos agrícolas hasta alambrados, líneas eléctricas y otros elementos necesarios para la tarea de producción de sus respectivas fincas.
Dentro de los delitos que se están cometiendo en las zonas rurales también se han estado registrando robos en casas de fin de semana del departamento Zonda. Después de una seguidilla de hechos que los propietarios recién advierten cuando se acercan por los inmuebles, la policía logró hace unos días desactivar una peligrosa banda de delincuentes dedicada a ingresar a esas propiedades cuando saben que no hay nadie y pueden acceder con mucha facilidad.
La solución a este problema, si bien debería pasar por una mayor vigilancia policial y la detección de los delincuentes, ha motivado a los productores y propietarios de viviendas de fin de semana a intentar por medios propios a realizar tareas de vigilancia tanto interna como externa. Lo malo es que en ocasiones las áreas a cubrir son tan amplias que se dificulta esta tarea.
La intensificación del accionar de la policía rural también es un recurso para tener en cuenta al momento de tratar de controlar esta delincuencia que se ha incrementado notablemente en los últimos meses.
El operativo verano que se implementó durante el período de vacaciones y que abarcó los departamentos turísticos que coincide en una gran parte con los sitios donde se han denunciado los robos de las zonas rurales ayudó a controlar este flagelo con muy buenos resultados. La presencia policial por las inmediaciones de las zonas turísticas, entre ellas Ullum, Zonda, Albardón, Pocito y los departamentos más alejados, trajo un alivio, pero al finalizar la campaña la delincuencia rural se ha vuelto a reactivar.
Como ya lo hemos mencionado en otras ocasiones, un aspecto importante en la lucha contra este tipo de delincuencia es determinar la cadena de reducidores de los objetos que son robados ya que en la medida que los ladrones tienen la posibilidad de comercializarlos la actividad crece en grandes proporciones.
