A pesar de las dificultades económicas y financieras que subsisten en el país, San Juan intenta consolidar su potencial productivo reflejado en numerosos rubros que han alcanzado gran desarrollo, distinguiendo a la provincia a nivel nacional e internacional. Hasta ahora, con lógico esfuerzo, cada uno de esos rubros está consiguiendo mantener sus niveles de actividad, por lo que una ayuda oficial como, por ejemplo la reducción de la carga impositiva y otros requisitos vinculados a las exportaciones, contribuiría a mejorar los niveles de producción generando una mayor cantidad de puestos de trabajo, uno de los objetivos más anhelados.

Entre esas actividades productivas está la de la producción de aceite de oliva, con más de 15 mil hectáreas plantadas y con la fábrica de aceite de oliva más grande de la Argentina, convirtiéndo a San Juan en la provincia que más aceite exporta.

Algo similar ocurre con las pasas de uva, rubro en que la provincia aporta el 80% (unas 22.888 toneladas) del total de las exportaciones.

Los mostos y juegos de uva también cuentan con mercados consolidados al igual que la uva de mesa con una producción del 90% del total que el país vende al mundo. Por otra parte, los vinos, que surgen de 5 valles (Calingasta, Pedernal, Tulum, Ullum/Zonda y Valle Fértil), hacen que San Juan sea la segunda provincia productora del país, con unas 29.126 hectáreas cultivadas para elaboración de vinos.

Dentro de la producción frutihortícola se destacan también las exportaciones de ajo y de semillas, y el hecho de que la provincia se haya convertido en el polo pistachero con más de 5 mil hectáreas en producción que la convierten en la primera productora. Además es la primera productora de Membrillo Rubio y de tomate industrial con 272.077 toneladas y una superficie cultivada en 3.200 hectáreas y de espárragos con el 45% de la producción del país.

Hay otros rubros menos conocidos pero de gran importancia para la economía provincial, como la industria farmacéutica que proporciona 800 puestos de trabajo y la industria metalmecánica y autopartista que prestan servicios a varias empresas y son puntales de la actividad minera.

Por su parte la industria textil tiene su relevancia ya que después de la actividad minera es la que emplea mayor cantidad de personas. Dentro de este rubro San Juan tiene la satisfacción de que muchos de los productos que aquí se fabrican son requeridos hasta en la Antártida, por tratarse de prendas de abrigo con tecnología para ambientes extremos.

También es importante destacar que San Juan es la provincia con más sellos de origen en alimentos como el “Melón de Media Agua – San Juan”; el “Dulce de Membrillo Rubio de San Juan”; “Espárragos de Médano de Oro- San Juan”, y está próximo a aprobarse la denominación de “Aceite de Oliva Virgen Extra de San Juan”.

Una muestra del potencial económico de la provincia que es necesario fortalecer para evitar la salida de productos a granel, que no aportan al efecto multiplicador que tendría que tener la industria y el agro sanjuanino.