Mas allá de que no sea posible saber si los resultados de la última Prueba Aprender marcan una mejora o un deterioro porque no es comparable con la edición anterior que fue tomada en 2016, lo preocupante es que sigue arrojando malos resultados en un sector de la población estudiantil que tendría que ir avanzando considerablemente. La prueba tomada en noviembre del 2024, en 4.178 escuelas de todo el país a 91.042 alumnos de tercer grado reveló que solo el 45% alcanza el nivel esperado de lectura, con algunas particularidades que surgen de este pormenorizado informe.
En esta ocasión la prueba se denominó Aprender Alfabetización, por estar focalizada en ese objetivo dispuesto por el Plan de Alfabetización implementado por el Gobierno nacional a instancias del plan ‘Comprendo y aprendo” que fuera diseñado inicialmente en la provincia de San Juan para mejorar los niveles de comprensión lectora de los alumnos.
Más allá de los esfuerzos que se están realizando en este sentido, la prueba determinó que 3 de cada 10 alumnos de tercer grado están rezagados en sus habilidades lectoras y que las únicas jurisdicciones a nivel nacional que han logrado mejores desempeños en este último período son Formosa, Córdoba y la CABA (Ciudad Autónoma de Buenos Aires).
En función a los resultados de esta última medición, se deberá poner en todo el país mayor énfasis en el plan de alfabetización que busca mejorar las habilidades de lectura, comprensión y escritura de los estudiantes en todos los niveles educativos.
Hay que tener en cuenta que el referido plan se centra en la formación docente, la evaluación continua y el acceso a recursos educativos para lograr que todos los estudiantes puedan leer, comprender y producir textos de acuerdo con su edad.
Ahora se ha medido la capacidad lectora para comprender textos, y los resultados siguen siendo no satisfactorios. Para obtener en las próximas evaluaciones resultados positivos, se tendrán que intensificar los distintos aspectos que incluye el plan de alfabetización con el convencimiento de que los alumnos mejorarán su técnica, algo que se viene reclamando desde hace tiempo.
Luchar contra hábitos que van en contra de la lectura comprensiva es una de las primeras tareas que hay que intensificar si se quieren lograr mejores resultados en un requisito que es básico para mejorar la educación en general.
