Durante la presente temporada los escurrimientos de agua provenientes de la Cordillera de Los Andes han hecho que haya mejores caudales que en años anteriores en los principales ríos de la provincia, pero la necesidad de cuidar este recurso ante eventuales próximas sequías determina la necesidad de seguir con el cronograma de cortes de agua para riego de una manera consensuada que ayude a la preservación del recurso hídrico, tratando de no perjudicar a los productores al momento de regar sus cultivos. En este contexto, para el mes de marzo, en lo que significa un alivio para los regantes se acordó reducir el número de días de corte de 9 a 5 debido a las olas de calor que han afectado a la provincia y que han tenido sus consecuencias en las plantaciones.

A fines del año pasado, autoridades de Gobierno junto a los presidentes de las juntas de riego departamentales acordaron, acta mediante, que no erogarían más de 800 hm3 durante la temporada hídrica que se extenderá hasta el próximo 30 de septiembre. Esto lleva a que cada mes se tenga que negociar el número de días de cortes para alcanzar ese objetivo final.

El sector de los viñateros llevó a la mesa de negociaciones el hecho de que los parrales están muy secos de tanto calor y que muchos días de corte pueden poner en peligro la integridad de las plantas.

Los cortes previstos para marzo se iniciaron el sábado pasado y se extenderán hasta el miércoles 5 del corriente, previendose que el agua será restituida a los canales el jueves 6. Serán 4 días menos de corte que ayudarán a que los viñedos se restablezcan como también las demás plantaciones.

De todas formas esta concesión puede llevar a que durante abril solo se entreguen entre 15 y 17 días de agua y que en mayo y junio el agua este solo reservada a las chacras, en algunos días. De esta manera se va regulando el manejo de los diques a fin de evitar que su vaciamiento extremo los ponga en peligro.

El cronograma de cortes en cuestión se va ajustando en base a los registros de escurrimientos de agua y las necesidades que plantean los regantes. Se tienen en cuenta estudios realizados por el INTA que subrayan la importancia de una distribución adecuada del agua para riego, especialmente en un contexto de creciente demanda y limitada oferta hídrica.

La reducción de los días de corte de agua, al menos para marzo, es un gesto que alienta a creer que a pesar de las dificultades existentes, se están considerando las necesidades de los productores, tratando de ser flexibles al momento de considerar las condiciones climáticas de la provincia y su incidencia en la producción.