A poco más de un año de su lanzamiento, el plan de pavimentación urbana impulsado por el Gobierno de San Juan transita su etapa final. Con la mayor parte de las obras ejecutadas y resultados visibles en numerosos departamentos, el programa se encamina a cerrar uno de los compromisos de gestión más relevantes en materia de infraestructura urbana. Sin embargo, el tramo decisivo deja planteadas preguntas incómodas y expectativas legítimas en torno a los trabajos pendientes en Angaco, 9 de Julio, Valle Fértil y Caucete.

El programa comenzó el 15 de julio de 2024 con una premisa clara: la Provincia financiaría el 100% de las cuadras definidas por cada municipio como prioritarias, mientras que la Dirección Provincial de Vialidad asumiría la ejecución. Bajo ese esquema, se avanzó de manera sostenida en la mayoría de los departamentos, incluso en los más alejados. Intendentes de Calingasta, Iglesia y Jáchal destacaron el impacto positivo de las obras concluidas, no solo en la conectividad y transitabilidad, sino también en la vida cotidiana de los vecinos.

Por eso resulta llamativo que cuatro departamentos hayan quedado relegados a la última etapa. En particular, Caucete genera un interrogante difícil de soslayar. Tras la renovación completa de la red cloacal de la ciudad -una obra necesaria pero altamente invasiva- gran parte de sus calles quedó destruida. El sentido común indicaba que el pavimento debía llegar allí de manera prioritaria, como respuesta concreta a un reclamo social persistente. Que Caucete sea el último en el cronograma no hace más que prolongar una situación que afecta a miles de vecinos y a uno de los departamentos con mayor densidad poblacional y parque automotor.

Valle Fértil, por su parte, suma otro elemento sensible: su relevancia turística. Calles en mal estado no solo impactan en los residentes, sino también en la imagen de un destino estratégico para la provincia. Angaco y 9 de Julio, aunque con menor densidad poblacional, cumplen un rol clave como zonas de paso hacia áreas agrícolas de alta producción, donde la infraestructura vial resulta vital para la actividad económica.

Desde el Ejecutivo provincial aseguran que las obras comenzarán en las próximas semanas, aunque el ritmo estará condicionado por el receso habitual de las empresas constructoras durante la primera quincena de enero. En los hechos, la ejecución más intensa se concentrará entre fines de enero y febrero, lo que obliga a extremar la planificación para evitar nuevas demoras.

El “Plan San Juan 2024 – 1ra Etapa Pavimentos Urbanos”, con una inversión histórica de 12.500 millones de pesos y 636.500 metros cuadrados de calles pavimentadas en los 19 departamentos, marca un antes y un después. Cumplirlo en su totalidad, atendiendo prioridades y corrigiendo desfasajes, será clave para que el balance final esté a la altura de las expectativas en un contexto económico complejo y de fuerte demanda municipal.