A poco del anuncio por parte del Gobierno provincial de una línea de crédito por $35.000 millones destinado a apoyar a las Pymes, Mipymes y emprendedores locales, el CFI (Consejo Federal de Inversiones) se sumó al mismo propósito con dos líneas crediticias de $ 2.000 millones cada una, pero orientadas a proyectos con objetivos “verdes”, es decir para interesados en invertir en energías renovables, eficiencia energética, economía circular, y riego. Estos fondos también podrán estar destinados a empresas que integran cadena de valor de seis sectores: minería, turismo, olivicultura, vitivinicultura, agroindustria y economía del conocimiento.
La conveniencia de que estos créditos estén orientados, especialmente, a aquellas empresas que realmente necesitan financiación para seguir trabajando -pequeños comerciantes, emprendedores turísticos, productores agropecuarios y pequeñas industrias- debe traducirse en la simplificación de su tramitación respecto de los requisitos que se exigen. Es necesario llegar con la oferta de la financiación a todos esos sectores más necesitados, facilitándoles la solicitud para que sean estos actores de la economía los que puedan consolidarse y despegar hacia un futuro de mayor productividad.
En todos los casos, tanto con los créditos que otorga el Gobierno provincial, por medio del Banco San Juan, como estos dispuestos por el CFI, se están otorgando en plazos de hasta 48 meses, con 6 meses de gracia, y con tasas de interés que oscilan entre el 21 y 22 %, aunque hay que tener en cuenta que la tasa es variable y que ha sido fijada en función al comportamiento del mercado.
Con el gesto del CFI, la oferta crediticia de San Juan ha llegado a ubicarse por encima de los $ 43.000 millones de peso, a los que habría que agregar unos $ 200.000 a ser distribuidos en varios sectores de la producción.
Hasta ahora ambas líneas de crédito tienen un comportamiento apropiado, con decenas de productores y emprendedores consultando la posibilidad de acceder a esta ayuda financiera que se les ofrece, como una forma de promover mejores condiciones para el sector productivo.
En el caso de los créditos del Gobierno a través del Banco San Juan se ha señalado que esta línea está destinada a financiar gastos y promover inversiones que hagan crecer las ventas en sectores de la producción castigados seriamente por la crisis económica.
Por otra parte, para los créditos del CFI se han previsto programas de capacitación de gestores que posibiliten formar profesionales que se desempeñen en las empresas y que estén en condiciones de hacer un diagnóstico para ver cuándo y cómo se pueden aplicar tecnologías “verdes”.
Es de esperar que esta importante inyección de fondos crediticios destinado a los sectores productivos posibilite a la provincia un desarrollo económico más armonioso en beneficio de emprendimientos recientes, que intentan abrirse camino en este difícil contexto económico-financiero del que están tratando emerger.
