Con una profunda tristeza clavada en su corazón, pero también con una familia que celebrar y lista para retomar su carrera. Así recibió sus 60 años -el pasado 26 de julio- una de las estrellas de Hollywood, considerada ícono de la comedia romántica, aunque ha dado prueba suficiente de que es mucho más que eso. Sandra Bullock, figura del cine noventoso y de principios del siglo XXI, quien logró hacerse un nombre propio en la gran pantalla, de pronto desapareció del set. El motivo era más que razonable: la ganadora del gran premio de la Academia por A ciegas, quien saltó al estrellato y a la lista de las más cotizadas con Máxima velocidad (junto a Keanu Reeves), perdió a su gran amor el año pasado, el fotógrafo Bryan Randall, quien padecía ELA (esclerosis lateral amiotrófica). La reacción de la famosa y querida intérprete -que antes estuvo en pareja con Matthew McConaughey y de Ryan Gosling- fue alejarse del ruido de la estridente Meca y buscar la paz y el consuelo puertas adentro. Ahora, la protagonista de otras historias como Amor con preaviso, La proposición y Gravity, se encuentra abocada a la secuela de Hechizo de amor (1998), donde comparte cartel con otra grande, Nicole Kidman, que estrenaría en 2025. Al parecer, el tiempo ha logrado apaciguar, al menos un poco, el dolor de Mis Simpatía, quien en medio de una nueva etapa de su vida, ha decidido volver.

 TIPS 
Con su belleza, carisma y talento. Bullock no tardó en convertirse en estrella y en un ícono para muchas seguidores; aunque siempre cultivó un bajo perfil.