Entre febrero y marzo del corriente todas las provincias del país tienen previsto iniciar el ciclo lectivo 2021 mediante la modalidad presencial, la misma que quedó suspendida casi en forma total desde marzo del año pasado cuando la pandemia de Covid-19 comenzó a manifestarse en la Argentina. La decisión tomada en el último día hábil del 2020 en reunión de ministros de Educación de cada jurisdicción implica un gran compromiso vinculado a tener todo debidamente preparado y a tiempo para la implementación de la nueva modalidad, ya que se asegura que esta presencialidad diferirá mucho de la que hasta ahora conocíamos.

La mayoría de las provincia, incluyendo San Juan, han previsto para marzo el inicio de clases y sólo dos jurisdicciones, la ciudad de Buenos Aires y Jujuy prevén febrero.

Los puntos a tener en cuenta para una vuelta a clases segura y efectiva pasan por varios aspectos vinculados con la relación maestro-alumno, el vínculo entre los alumnos, el estado en que se encuentran los establecimientos educativos y los protocolos de seguridad. Respecto del estado sanitario del personal docente se debe considerar prioritaria la vacunación contra el Covid-19 y la observación de síntomas en los alumnos, como medidas preventivas, además de los protocolos básicos que prevén el uso de tapaboca, el distanciamiento y el lavado frecuente de manos.

El buen estado de los edificios escolares también es fundamental si se tiene en cuenta la necesidad de contar con aulas amplias, higiénicas y ventiladas, equipadas básicamente con la tecnología aplicada a la enseñanza. Otro sector importante es el de los sanitarios que deben funcionar correctamente y conservar su higiene en todo momento. 

Hay otros aspectos que se deberán tener en cuenta en este reinicio de la presencialidad. Las actividades de revinculación son necesarias porque ha quedado demostrado que en los primeros niveles de enseñanza la virtualidad no reemplaza a la presencialidad y que hay un desgaste en el proceso de enseñar y aprender cuando esto se hace solamente en forma virtual, como se lo hizo durante casi todo el 2020.

En los últimos encuentros de profesionales vinculados a la educación se han hecho públicas algunas definiciones de epidemiólogos que señalan la poca incidencia que el Covid-19 tiene en los niños en edad escolar, por lo que la atención debe apuntar a los maestros. También hubo propuestas en relación a los protocolos de seguridad. Consiste en que los alumnos del primer ciclo tengan una etapa de preparación previa para repasar protocolos.

Todas estas medidas si bien son muy convenientes y apropiadas necesitan tiempo para su implementación y es lo que cada vez hay menos.