El interior del país vive una auténtica revolución en servicios aéreos de cabotaje y de enlaces internacionales desde hace dos años cuando la política aerocomercial del país posibilitó la incorporación de nuevas compañías y autorizó vuelos hacia y desde el exterior operando desde terminales en diferentes provincias. Con esta modalidad se evita la necesidad que existía de pasar por Ezeiza o Aeroparque para viajar hacia otro destino, impuesto por un centralismo excesivo.
Estas variantes lo confirman las últimas estadísticas elaboradas por las autoridades de Transporte y de Turismo de la Nación, donde se destaca la cantidad de extranjeros que llegaron a la Argentina y retornaron a sus lugares de origen por aeropuertos del interior del país. El crecimiento fue el año pasado de un 41% con respecto a 2017, o la cantidad de 289.000 viajeros que recorrieron las provincias sin pasar por Buenos Aires.
Y si se comparan las cifras con la actividad de 2016, los aeropuertos del interior recibieron más del doble de extranjeros, alrededor del 130% de aumento, y los que más crecieron en recepción de visitantes extranjeros fueron Ushuaia, Bariloche, Neuquén y Tucumán, que multiplicó por 6 estos números en el último año. En ese lapso Buenos Aires sólo mostró un incremento de 5% en la recepción de turistas extranjeros, lo que viene a confirmar la trascendencia de esta necesaria desregulación del tráfico aerocomercial.
El aeropuerto Benjamín Matienzo fue uno de los que más creció al pasar de apenas 1.200 pasajeros en 2017 a más de 7.400 en 2018 y Ushuaia prácticamente cuadruplicó la cifra al saltar de 800 turistas extranjeros en 2017 a casi 3.000 el año pasado. Neuquén, por su parte de 2.000 pasajeros del 2017 pasó a 3.400 en 2018, lo que representa un 70% más, en tanto Bariloche triplicó la cifra, al pasar de los 5.000 extranjeros que llegaron en 2017 a los 16.100 del año último.
Los avances en la recepción de viajeros de otros países en los aeropuertos de Tucumán, Neuquén y Bariloche se explican por la recuperación de rutas internacionales desde 2016. Por ejemplo Tucumán ahora está conectado con Lima, San Pablo y Asunción; Neuquén con Santiago de Chile, Antofagasta y San Pablo, y Bariloche con San Pablo, Asunción y Santiago de Chile. Incluso San Juan tuvo frecuencias internacionales con vuelos directos a Chile. Es así que el total de extranjeros que en 2018 llegaron al país vía aérea alcanzó los 2,8 millones, cifra que supera a la del 2017 en más de 200.000 pasajeros. Todo esto potenció el turismo receptivo y por ende las economías regionales.
