Tras dos años de clases intermitentes en las que hubo etapas virtuales, presenciales y bimodales, la comunidad educativa tanto nacional como provincial se apresta a iniciar, el próximo 2 de marzo, un nuevo ciclo lectivo en el que, de no mediar ninguna situación desfavorable vinculada con el coronavirus, las clases se desarrollarán en forma totalmente presencial. Ante este panorama en San Juan se observa un marcado entusiasmo tanto por parte de los alumnos, especialmente del nivel primario, que anhelan volver a la escuela para reunirse con sus compañeros e iniciar una vida de relación relativamente normal, como por los padres que están concurriendo a comprar útiles escolares y material didáctico.
Las secuelas dejadas por la pandemia en el ámbito educativo son muy graves desde el punto de vista de la enseñanza y contenidos aprendidos como por la vida de relación de los alumnos que se vio sensiblemente alterada por un estilo de vida impropio para los humanos.
Si bien los más entusiasmados son los alumnos del nivel primario, para los de nivel inicial este comienzo, postergado en ciclos lectivos anteriores será el esperado y para los de nivel secundario -aunque muchos digan que es bueno no asistir a la escuela- también les permitirá restablecer vínculos en un ámbito donde las relaciones son naturales y propias de la edad. En la universidad, que es donde se observa la necesidad de volver a la presencialidad en todas las carreras, hay algunos ajustes que las dos grandes casas de estudio que funcionan en la provincia deberán realizar para dar mayor certidumbre al regreso a las aulas y que está vinculada a las garantías referidas a los contagios de covid-19 en un ámbito donde se sabe que casi un 60% de la población estudiantil no está vacunada.
La medida que se pretende implementar referida a la posibilidad de ir a vacunar a cada uno de los establecimientos educativos, apunta a mejorar el status sanitario, pero esto dependerá de la respuesta del alumnado o de los padres que son los que, en definitiva, dispondrán si su hijo recibe o no la vacuna correspondiente.
De todas formas el entusiasmo es evidente y se observa en los padres que ya han salido a buscar útiles escolares y material didáctico aprovechando promociones o canastas de materiales que se están ofreciendo en el mercado. Este comportamiento es común en todo el país y es el reaseguro de que las clases se restablezcan con normalidad, algo que la sociedad anhela y que se espera con gran expectativa.
Todo el sistema escolar tendrá que estar correctamente preparado para este nuevo desafío tanto en lo pedagógico como en lo que respecta a la infraestructura, ya que para el inicio de las clases se deberá contar con escuelas en óptimas condiciones para que se puedan cumplir los protocolos preventivos anti covid que garanticen las clases.
