El significativo aumento de los casos de coronavirus en la Argentina, y la casi certeza de que la cepa más letal ya circula en las grandes ciudades y también en algunos pueblos, son indicios indiscutibles para la ciencia médica de que la tercera ola de covid-19 está entre nosotros y por ello la necesidad de crear conciencia en la población para protegerse, evitar aglomeraciones, y vacunarse cuanto antes.

Las autoridades sanitarias han informado que un 70% de la población está inmunizada con el esquema completo, es decir las tres dosis de vacunas, pero lo preocupante son las seis millones de personas con esquema incompleto, o directamente reacias a recibir el tercer refuerzo. Se suman los antivacunas que se suman a los encuentros masivos o de grupos, más en los encuentros de estos días, incluso sin el imprescindible barbijo.

Es cierto que la mayoría de los infectados son casos leves debido a las condiciones climáticas opuestas a las del hemisferio norte, pero el incremento en cinco jurisdicciones el país ya ha sido calificado de "riesgo alto” por el Ministerio de Salud. En Córdoba se produjo el récord de las últimas dos semanas con el 326% de los casos reportados, lo que ha obligado a restringir algunas actividades. Le siguen CABA con 110% en 15 días, luego Neuquén 37%, Tucumán 34% y Río Negro 23%, en tanto las 18 jurisdicciones restantes, donde está San Juan, están en "riesgo medio” en crecimiento de casos.

La convivencia de la predominante variante Delta con la nueva Ómicron, altamente contagiosa, ha cambiado el panorama al punto de calificarse como "doble pandemia" a partir del 12 de agosto pasado, de manera que en los últimos días la positividad pasó del 10% recomendado por la OMS al 16,4%, acumulando el país 5.415.501 casos positivos desde el inicio de la pandemia, con 116.964 muertos, según el último informe oficial.

Esto ocurre cuando hay países como Israel o Chile, que anuncian la cuarta vacunación masiva porque estamos lejos de frenar la pandemia, más por un contexto global donde todavía hay un 5% de naciones que ni siquiera aplicaron la primera dosis de vacuna. En nuestro país el Ministerio de Salud de la Nación acordó con la mayoría de las provincias, entre ellas San Juan, reducir a 4 meses el plazo entre la segunda y tercera dosis de la vacuna para mayores de 60 años y personal sanitario con el objeto de protegerlos un poco más.

La desinformación también está actuando en contra al suponer que la píldora Paxlovid, aprobada en EEUU sustituye a la vacuna, lo que es incorrecto.

Por ahora lo único seguro es el barbijo, la ventilación cruzada permanente, el distanciamiento y evitar las reuniones de fin de año en lugares cerrados, más si el verano nos favorece.