Las autoridades del Ministerio de Educación de la provincia han programado para el próximo 10 de agosto el reinicio de las actividades escolares presenciales en la mayoría de los departamentos, a excepción de los que conforman el Gran San Juan, es decir Capital, Rivadavia, Rawson, Chimbas y Santa Lucía, donde la fecha todavía no está establecida. Se trata de un paso decisivo, en un todo de acuerdo con las disposiciones a nivel nacional para las zonas, localidades, pueblos y microrregiones en Fase 5 dentro de la lucha contra la pandemia del Covid-19, en el regreso a la normalidad de una de las últimas actividades que están pendientes en San Juan. Por ello se deberá actuar con la máxima precaución y bajo los más estrictos protocolos de prevención y seguridad para evitar problemas sanitarios en los alumnos y los docentes. Uno de los aspectos en los que habrá que tener mayor cuidado, más allá de contar con las comodidades necesarias para el dictado de clases conforme a las nuevas disposiciones que se pondrán en práctica, en relación a espacios y cantidad de alumnos, es evitar que los chicos contraigan enfermedades de la estación, que por sus características tienen muchas similitudes con los síntomas que presenta el temible coronavirus. Entre las enfermedades asociadas al frío que pueden afectar a los chicos en esta época del año está la gripe, los resfriados, las bronquitis, faringitis y, la más grave de todas, la neumonía. Estas patologías son de fácil propagación entre los niños, especialmente si están en estrecho contacto entre sí, o si realizan actividades que los lleva a transpirarse y sufrir enfriamientos.

Al igual que los adultos mayores, el sistema inmunológico de los niños no tiene una gran capacidad defensiva posibilitando que cualquiera de esas enfermedades afecten seriamente a estos sectores etarios. Para evitar estos riesgos existen algunas recomendaciones, que tendrán que seguir tanto los padres como los docentes, como no exponer a los niños a los cambios bruscos de temperatura sin abrigarse correctamente, ventilar los espacios y evitar las multitudes, inculcarlos a mantener hábitos de higiene, no compartir con otros niños utensilios o toallas y, especialmente, lavar las manos con frecuencia.

En caso de que el niño contraiga alguna de estas enfermedades, es recomendable observar su evolución y tras un período de reposo en casa, constatar que no haya fiebre para poder regresar a la escuela.

En el reinicio de las clases, como todavía persistirán los días fríos, los padres deberán extremar las medidas preventivas para asegurar que este proceso no se interrumpa, ya que en la medida que no hayan inasistencias masivas ni sospechas de contagios de Covid-19, se podrá ir avanzando en la normalización total de la actividad escolar.