Las necesidades específicas que afrontan algunos niños que nacen o adquieren discapacidades en los primeros años de vida serán contempladas a partir de ahora por el programas "Mis segundos mil días" implementado a nivel nacional a partir de una iniciativa que se originó en la provincia de San Juan a través del programa "Mis primeros mil días", con los que se busca asegurar el desarrollo y crecimiento integral del niño desde su concepción hasta la primera infancia y luego hasta que se incorpora al ciclo escolar en sus primeros niveles. 

El de los niños discapacitados era un sector que hasta ahora no estaba siendo abordados exclusivamente, sino que estaba comprendido dentro de otras patologías infantiles. La detección como problema particular hizo que se decidiera tratarlo e incluirlo dentro del programa de Mis segundos mil días para una mejor atención, una medida que resulta beneficiosa para un amplio universo de niños estimado en miles de casos en todo el país y cientos en nuestra provincia.

Desde hace unas semanas, médicos especializados en pediatría y profesionales de otras áreas relacionadas con el desarrollo integran de chicos que presentan algún tipo de discapacidad se encuentran abocados a la realización de consultas interdisciplinarias e intersectoriales.

Se ha comprobado que durante el desarrollo de los primeros años de vida pueden identificarse situaciones que ponen en riesgo distintas capacidades de los niños en funciones como el lenguaje, la movilidad o el comportamiento social, y que pueden derivar en un problema o una discapacidad. Es por ello que se considera que es muy importante el seguimiento dentro de la atención de la salud, por parte de un pediatra o médico de cabecera, para detectar tempranamente signos de alarma del desarrollo y coordinar el seguimiento para su atención y que la mejor forma que hacerlo es mediante estos programas que ponen especial atención en los niños en sus distintas etapas de desarrollo y que posibilita a médicos y enfermeros estar en contacto estrecho con niños que puedan presentar estos inconvenientes. 

Hay que tener en cuenta que la condición de discapacidad presenta desafíos para el niño o la niña y sus familias. Su detección temprana minimiza los daños en la salud. Por ello es imprescindible seguir trabajando en la accesibilidad de los entornos, los servicios, los productos y la comunicación. Es importante que como resultado de esta iniciativa se logre adecuar el entorno para lograr que los niños se desarrollen libremente, con dignidad, en un contexto saludable y acogedor con instituciones que propicien la accesibilidad universal.