El pesimismo por el estancamiento de la economía mundial, consecuencia de la pandemia y el freno a la producción, además de las cuantiosas inversiones para enfrentar la crisis sanitaria, tiene ahora un horizonte diferente para los analistas con nuevos pronósticos positivos sobre la recuperación del Producto Bruto Mundial. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha confirmado estas estimaciones optimistas gracias a dos efectos de arrastre.

Por un lado el megaplán de reactivación estadounidense que impacta en todos los mercados del orbe y la rápida vacunación contra el Covid-19 que realizan las naciones, son considerados factores fundamentales para acortar el camino de vuelta a una normalidad, que si bien no será como la anterior a la pandemia, evitará las bancarrotas con empobrecimientos masivos, aseguran los analistas.

El plan de 1,9 billones de dólares ordenado por el presidente Joe Biden para reactivar la mayor economía del mundo, es una contribución de un punto porcentual al índice de crecimiento global del organismo representativo de los 37 países desarrollados. Señalan que la inyección masiva de liquidez prevista por EEUU para este año, que representa una quinta parte de todas las muertes por la pandemia, debería ver duplicada la tasa de crecimiento de su PBI con respecto a lo previsto en diciembre último con un 6,5%, con lo cual el riesgo inflacionario cae exponencialmente.

En la zona del euro el crecimiento es más modesto, donde el programa de vacunación va más lento por lo que se estima un crecimiento del 3,9%, en tanto en el Reino Unido -ya alejado de la UE- se espera un crecimiento del 5,1%, mientras en el resto del mundo las expectativas se centran en China como motor de la expansión comercial. Las exportaciones del gigante asiático se dispararon un 60% en lo que va de 2021. Pero es India la que acapara todos los aplausos por su espectacular repunte: tras desplomarse un 7,4% en 2020, este año debería crecer 12,6%, prevé la OCDE.

De todas maneras existen riesgos para el crecimiento global por un ritmo de vacunación demasiado lento o por las mutaciones del virus que podrían ser resistentes a las vacunas existentes, motivo por el cual los especialistas aseguran que mientras más rápido vacunen los países, sus economías se reabrirán acelerando los niveles de crecimiento. Esto se refleja en las políticas sanitarias atadas a la economía: Israel ya vacunó al 60% de su población; EEUU a casi el 20%; Francia un 5% y Brasil al 3%, una disparidad reflejada en sus respectivos crecimientos.