En cada temporada primavera-verano, muchos sanjuaninos encuentran en los campings el refugio ideal para las tórridas jornadas que se mitigan con sombra, pasto y un buen chapuzón en las piletas. Hay campings públicos de libre acceso, en los que abonando una entrada se puede disfrutar de sus instalaciones, y otros de carácter privado en los que hay que ser socios o invitados especiales por uno de sus miembros. Dentro de esta calificación encontraremos que los campings pueden llegar a ser municipales, de entidades gremiales y deportivas, de uniones vecinales y de instituciones que por lo general hacen grandes esfuerzos para mantener en buenas condiciones que se ven obstaculizados por la falta de financiamiento adecuado y, como en estos últimos años, por la falta de recursos como el agua de vital importancia tanto para mantener natatorios como parquizados y la forestación.
Los campings, al igual que los parques y las plazas, son considerados los pulmones verdes de una comunidad, porque ayudan a oxigenar el ambiente, mejorando las condiciones del hábitat y la calidad de vida ante los efectos del cambio climático y el calentamiento global que se están registrando en todo el mundo.
Si bien en la provincia hay algunos campings o clubes que están logrando mantener sus instalaciones en aceptables condiciones como el Centro Empleados de Comercio o el Banco Hispano, el resto, en su mayoría, tienen problemas para la recuperación de los espacios verdes ya sea por la escasa dotación de agua que están recibiendo o por inconvenientes con las perforaciones. Dentro de este panorama hay algunos campings icónicos como el del Cerro Blanco o el del Dique Lateral de Zonda que en estos momentos se encuentran en un estado que será difícil recuperar antes que llegue el verano. Se trata de dos sitios que están en el camino hacia la zona de los diques, de ahí la importancia de ofrecer a la gente lugares con verde donde parar, dada la rigurosidad del clima en verano.
Lo que se observa en la mayoría de los campings es pasto seco, ligustrinos con pobre follaje y árboles que evidentemente están sufriendo el mal denominado "estrés hídrico”, que afecta su estado sanitario.
La necesidad de recuperar las zonas de camping como también la de ir solucionando algunos aspectos vinculados a su mantenimiento, es un tema que debe pasar a integrar la agenda de la Secretaría de Ambiente y de los organismos vinculados a parquización y forestación. Se debe promover la intervención de profesionales que aconsejen y determinan acciones concretas para lograr la recuperación de estos espacios u ofrecer el asesoramiento a aquellas instituciones interesadas en mejorar sus instalaciones.
