Los seis casos de sarampión que han sido detectados, desde el inicio del año en nuestro país activaron la alarma correspondiente en ámbitos del Ministerio de Salud de la Nación, por la reaparición de esta enfermedad viral que se creía que ya estaba controlada.


Tanto la OPS (Organización Panamericana de la Salud) como la OMS (Organización Mundial de la Salud) declararon en 2016, libre de sarampión a la región de las Américas, lo que se había logrado con efectivas campañas de vacunación.


La reaparición de la enfermedad en el continente obliga a determinar lo más urgente posible la fuente de la infección o "caso cero'', para cortar de inmediato con el brote del virus.


Siempre se ha dicho que la vacunación es la mejor herramienta con la que se cuenta para controlar la enfermedad, pero este resurgimiento de casos se da en medio de una polémica que se ha planteado con los denominados "grupos antivacunas'', que son los que están haciendo posible, en todo el mundo, y, lógicamente, en nuestro país, que haya niños, jóvenes y adultos que no han ido recibiendo las dosis para neutralizar esta patología.


Si bien hasta ahora la viruela es la única enfermedad que ha sido eliminada por completo, otras enfermedades infecciosas similares como la polio, el sarampión y la rubéola están a punto de desaparecer gracias a la vacunación.


La preocupación, tanto de las autoridades de salud como de la población en general, por los casos de sarampión en nuestro país es que se trata de una enfermedad viral altamente contagiosa que causa más de 150.000 muertes al año en todo el mundo. El temor a que se propague en América y en nuestro país radica en que en Europa el crecimiento del sarampión está llegando a niveles dramáticos con más de 41 mil casos en lo que va del año, según datos de la OMS.


Por ahora el Ministerio de Salud y algunos gobiernos provinciales han aconsejado a la población a extremar las medidas precautorias, y a respetar al máximo el calendario de vacunación que incluye la "triple viral'', como una de las medidas más efectivas para evitar que la enfermedad avance.


El control de personas que ingresen al país con la posibilidad de ser portadoras del virus, es una de las medidas que las autoridades sanitarias deberán cumplir estrictamente, al igual que otras acciones tendientes a producir un blindaje que aleje la posibilidad de propagación viral.