La sismología es la parte de la geología que estudia los terremotos y que está abocada a tratar de determinar las causas y los efectos que los provocan. A nivel mundial son muchos los institutos de investigaciones que se encargan tanto del monitoreo de los temblores como de analizar los efectos que los movimientos telúricos provocan en las construcciones.

Así como en la Argentina el INPRES (Instituto Nacional de Prevención Sísmica), es el organismo dedicado a realizar estudios e investigaciones básicas aplicadas a la sismología y a la ingeniería sismorresistente, en el resto del mundo hay otras instituciones de renombre como la USGS (Servicio Geológico de Estados Unidos); en Alemania la GFZ (Centro Geocientífico de Helmholtz de Potsdam) y en Japón la Agencia Meteorológica que también trabajan en ese mismo sentido. A nivel latinoamericano también está el CERESI (Centro Regional de Sismología para América del Sur), y la Universidad de Chile, que desde hace más de 100 años se encarga de analizar estos fenómenos en el país considerado como el más sísmico del mundo.

Cada vez que se produce un terremoto como el que acaba de sufrir Turquía y Siria, de 7,8 grados de intensidad y con más de 22.000 muertos, además de un número similar de heridos, estos institutos analizan los datos que surgen y los aplican a sus estudios, que abarcan diversos aspectos, desde la prevención sísmica hasta el dictado de normas para las construcciones sismorresistentes, que es necesario seguir desarrollando a fin de forjar ciudades más seguras y evitar la pérdida de vidas humanas cada vez que hay un terremoto.

En nuestro país la situación que se plantea con la investigación está circunscripta a la labor que realiza el INPRES, organismo que ha venido estableciendo, con acierto, las normas de construcción desde su creación. Tanto en San Juan como en Mendoza, consideradas las provincias más sísmicas del país, toda la edificación se realiza bajo las normas INPRES-CIRSOC 103-Part 1, de plena vigencia en común acuerdo con Dirección de Planeamiento y Desarrollo Urbano. El problema que surge es que si bien estas normas tiene alcance nacional, en el resto de la Argentina, en ocasiones no son acatadas y se rigen con autorizaciones municipales que no las contemplan, haciendo que la construcción no esté del todo preparada ante eventuales sismos.

A nivel académico, los efectos de los terremotos son estudiados por el Grupo de Sismotectónica del Centro de Investigaciones de la Geósfera y Biósfera, perteneciente al CONICET y la UNSJ, encargados de formar los profesionales puedan desempeñarse en esta área tanto a nivel de investigación como en la ejecución de las normas.

Más allá del desempeño del INPRES, a nivel país se debería optimizar la tarea investigativa y de vinculación con los centros más avanzados del mundo una tarea que no hay que descuidar para asegurar que nuestras ciudades no sufran mayores daños ante posibles futuros sismos.