En lo que va del mes de diciembre se han radicado una gran cantidad de denuncias referidas a fraudes con donativos que habitualmente se concretan a favor de organizaciones de la sociedad civil, dedicadas a ayudar a diversos sectores de la sociedad. La imposibilidad de verificar rápidamente la autenticidad de esas organizaciones y la oportunidad en que se efectúa la colecta, que puede tener distintas modalidades que van desde llamados telefónicos, a través de redes sociales, visitas domiciliarias o puestos en la vía pública que se instalan de un momento a otro, hace que mucha gente, movida en esta época por un sentimiento solidario, haga su aporte a supuestas entidades que no cumplen ninguna función y que responden a unas pocas personas que ven en esta maniobra la posibilidad de obtener dinero en una forma muy sencilla.

El factor sorpresa y un esmerado discurso en el que se acude a la sensibilidad de la gente, son los recursos en los que se basan estas estafas públicas que finalmente no tienen ningún destino loable como se hace creer, engañando a mucha gente de buen corazón que siempre está dispuesta a colaborar.

Desde la Sección Defraudaciones y Estafas de la Policía, donde han registrado un aumento del 50% en las denuncias respecto al año pasado, se ha advertido que en estos últimos años un aumento de estas denuncias y de la modalidad de usar nombres de entidades solidarias y de bien público para concretar estafas que, en ocasiones, la gente nunca se da cuenta de que resultó estafada porque después no existe forma de verificar el destino del aporte efectuado.

La recomendación es verificar cuidadosamente a qué organización solidaria se está ayudando, el destino y fines específicos de la donación solicitada. De ser posible, evitar las donaciones en dinero en efectivo o proporcionando número de tarjeta de débito o crédito y que quede debidamente asentado el aporte en algún libro de registro o mediante la contra entrega de un recibo identificatorio.

Dentro de la información para los consumidores que se proporciona desde las entidades de gobierno pertinentes se mencionan algunos puntos para evitar estos fraudes: Buscar previamente en internet la institución que está solicitando el donativo. Confirmar si la organización de caridad está debidamente registrada y averiguar si la donación será deducible de impuestos.

Queda por aconsejar que las mejores donaciones son en bienes materiales, ropa y alimentos y los destinatarios tradicionales entidades como la Iglesia u organizaciones de bien común que siempre han estado dedicadas a esta tarea.