Finalizado el nefasto 2020 signado por la pandemia más letal que se tenga memoria, todas las naciones del mundo deberán abocarse de inmediato a solucionar aquellos problemas más acuciantes, como el de la situación de la niñez, que de acuerdo a lo señalado por los organismos internacionales encargados de este tema, atraviesa por uno de los momentos históricos más delicados. El avance de las mafias que aprovechan la pobreza extrema para manejar el destino de los menores sometiéndolos al trabajo prematuro y esclavizante que incluye la explotación infantil, la trata y otras desviaciones repudiables, hace que haya millones de chicos viviendo en condiciones deplorables, algo que no se tendría que admitir en esta época de reivindicaciones sociales y avances tecnológicos. 

Si bien, entre las principales causas de esta situación están las guerras que se libran en distintas partes del mundo o la emigración forzada a consecuencia de las primeras o por problemas institucionales que afrontan algunas naciones o regiones, no hay que olvidar que las malas políticas viciadas de corrupción que se aplican en países sin estas complicaciones pueden llegar a tener consecuencias similares o peores. 

Para tener una idea de este flagelo que corrompe a la sociedad mundial y, en particular a cada país donde se lo padece, durante 2019 el 75% de personas víctimas de la trata fueron niños provenientes de campos de refugiados o pertenecientes a sectores de extrema pobreza, fácilmente manipulados por auténticas mafias que usufructúan de estas situaciones. Por otra parte 80 millones de niños han tenido que interrumpir su educación por la crisis sanitaria y económica. Además se ha comprobado que casi la mitad de los niños de menores de 5 años que mueren en el mundo lo hacen por malnutrición y que hay más de 150 millones de niños realizando trabajo infantil en condiciones de esclavitud. 

Por otra parte Unicef ha revelado que hay 167 millones de niños viviendo en situación de extrema pobreza y que durante el período comprendido entre 2020 y 2030 habrá 60 millones de niños menores de 5 años morirán por esta causa. En el mismo período habrá 60 millones de niños que no asistirán a la escuela primaria determinando un fuerte aumento del analfabetismo, uno de los principales problemas de la dependencia que los somete. 

Completa este preocupante panorama el número de niños que mueren antes de nacer por deficiencias en su gestación o por abortos que ahora están avalados, en el caso de nuestro país, por una legislación que más allá de toda argumentación está en contra de la vida y de los principios morales que sustentan nuestras costumbres.