A pesar de las multas que se vienen aplicando en el Gran San Juan por el uso indebido del agua potable, al transgredir los horarios de restricción por la crisis hídrica que soporta nuestra provincia, el derroche continúa a la vista de todos y los programas radiales son el eco de las denuncias que se manifiestan en cada mañana, en particular, poniendo al descubierto las inconductas.

La situación indica la ausencia de una conciencia vecinal en las zonas residenciales, a pesar de la gravedad de una sequía que no tiene fecha de finalización, como toda alteración natural. Quien viola los horarios de uso restringido del líquido elemento regando veredas y calles, jardines, lavando autos y llenando piletas, son pasibles de multa.

Sin embargo es muy fácil comprobar las transgresiones y es comprensible que el peso de las irregularidades recaiga sólo en el control de Obras Sanitarias Sociedad del Estado (OSSE), cuando debiera extenderse a otros organismos estatales por la emergencia que soportamos.

Los sistemas de monitoreos en la vía pública deberían también alertar las irregularidades por el agua, como también uniones vecinales y entidades de bien público. A esta tarea también podrían sumarse los monitores urbanos municipales y los organismos comunales pertinentes como también todos los agentes públicos que tendrían que estar prestos a informar sobre roturas de cañerías en la vía pública que hacen que se pierdan grandes cantidades de agua si no son reparadas de inmediato. En este sentido hasta las cámaras del Centro Integral de Seguridad y Emergencias (CISEM 911) podrían hacer su aporte a una campaña para el cuidado del agua, más ahora que pueden ubicar en el acto cualquier tipo de irregularidades.

La propia empresa estatal reconoce que el derroche comprobado es una parte de lo que debe ocurrir en los domicilios. Los sanjuaninos deben valorar el esfuerzo enorme para garantizar lo que se logra abriendo un grifo. Es el trabajo en 14 plantas potabilizadoras y 101 perforaciones para atender un servicio insustituible y hoy extremadamente escaso.

La campaña de concientización que aún no se realiza en la forma efectiva que debería hacerse, es una tarea pendiente que debería implementarse a la brevedad para lograr que la ciudadanía comprenda que estamos afrontando una de las crisis hídricas más graves de la historia de la provincia y que por lo tanto debemos actuar en consecuencia cuidando más que nunca este recurso.