Dentro de las posibilidades turísticas que ofrece la provincia de San Juan hay un rubro que no se está desarrollando como corresponde y que puede llegar a ser una alternativa importante dentro de la economía doméstica para varias familias. El turismo rural es un tipo de actividad turística en el que la experiencia del visitante está relacionada con un amplio espectro de productos vinculados por lo general con las actividades de la naturaleza, la agricultura, las formas de vida y las culturas rurales. En nuestra provincia son varios los departamentos en los que este rubro puede desarrollarse de una manera efectiva otorgando a la gente que llega un atractivo de insospechado encanto en el que pueden llegar a mezclarse atractivos paisajísticos propios de cada zona con una gastronomía que incluye desde platos tradicionales de origen hispanos con mezclas de comidas autóctonas, hasta la posibilidad de participar de tardes de té o mateadas con masas dulces o las conocidas semitas sanjuaninas.

Pero esta actividad que podría estar dando numerosos beneficios no se está desarrollando como debería hacerlo. Tal vez la falta de ingenio y de dedicación al trabajo, como también la falta de apoyo de los organismos oficiales que deberían promover con mayor insistencia este rubro son factores que inciden negativamente para que la gente que reside en lugares con posibilidades turísticas se decida a ofrecer algunos de estos servicios de turismo rural que muchas veces se buscan y no se encuentran.

Los departamentos con mayores posibilidades de promover estos servicios no son los que están más alejados y que tienen sus propias características ya conocidas por todos. Los que pueden abrirse a este rubro son los departamentos más cercanos a la ciudad Capital de San Juan y que se encuentran camino a otros atractivos como los parajes Difunta Correa, Ceferino Namuncurá; los diques de Ullum, Punta Negra y Los Caracoles; el autódromo de El Villicum; la ciudad deportiva de Pocito; el camino a Pedernal y departamentos como Zonda y Ullum, entre otros. Cada uno de estos lugares ofrece paso obligado de turistas que en el camino van descubriendo atractivos y, en ocasiones, optan por detenerse para disfrutar del paisaje y de los servicios que se puedan llegar a ofrecer.

Hay algunos emprendedores que han intentado capacitación para desarrollar esta actividad, pero hay otros tantos que se quedan en el intento sin conocer cómo pueden llevar a cabo un proyecto de estas características.

Los últimos fines de semana largos han sido una muestra de la falta de propuestas en este rubro no sólo dicho por la gente que nos visita, sino también por parte del turismo interno que también advierte sobre esta carencia.