Japón ha efectuado un giro en su sistema educativo implementando una nueva enseñanza, con la que pretende que los niños se formen como "ciudadanos del mundo" y no simplemente como japoneses. Este objetivo responde a que se ha comprobado que en un futuro muy próximo los ciudadanos japoneses deberán insertarse en actividades a desarrollarse en cualquier parte del mundo y que para ello será necesario estar capacitados debidamente para adaptarse a nuevas situaciones sociales. 

Recordemos que Japón siempre ha estado considerado como uno de los países con mejor nivel de educación. Este nuevo sistema es considerado revolucionario porque efectúa un cambio conceptual de la forma de enseñar, aceptando y entendiendo que las diferentes culturas y sus horizontes serán de carácter global y no nacionales como hasta ahora, un concepto que las demás naciones deberán ir teniendo en cuenta si se quiere alcanzar una educación de excelencia pensada en los nuevos tiempos. 

Básicamente el programa de estudio tiene una duración de 12 años y se basa en los siguientes aspectos: cero materias de relleno, cero tareas y todo el contenido condensado en 5 materias que son las siguientes: Aritmética de negocios, que incluye las operaciones básicas y uso de calculadoras financieras. Lectura, comenzando a leer una hoja diaria del libro que el alumno escoja y terminando con leer un libro por semana. Civismo, entendiendo esta materia como el respeto total a las leyes, el valor civil, la ética, el respeto a las normas de convivencia, la tolerancia, el altruismo y el respeto a la ecología y el medio ambiente. Computación, office, internet, redes sociales y negocios on-line. Idiomas, 4 ó 5 alfabetos, culturas, religiones entre japonesa, latina, inglesa, alemana, china, árabe, con visitas socializadoras de intercambio a familias de cada país durante el verano. 

Se espera que con este sistema se alcancen algunos resultados óptimos como que los jóvenes a los 18 años hablen 4 idiomas, conozcan al menos 4 culturas y 4 alfabetos. También se pretende que los chicos sean expertos en el uso de computadoras y celulares como herramientas de trabajo; lean 52 libros al año; respeten la ley, la ecología y la convivencia y manejen la aritmética de negocios y finanzas en forma práctica y fluida. 

Sin duda que se trata de objetivos superiores que apunta a una educación propia de ese país, pero que el resto de los países podrían comenzar a tener en cuenta para evitar las diferencias que en ocasiones se establecen a favor de la educación que tiene muchos de los países orientales como Singapur, China, y Hong Kong, entre otros.