El fuerte temblor que el lunes último sorprendió a los sanjuaninos cerca de la medianoche ha servido para conocer en qué estado se encuentra la provincia en materia de prevención sísmica. Salvo algunas excepciones de edificaciones no concebidas bajo las normas sismorresistentes o realizadas en forma precaria correspondiente a asentamientos o villas de emergencia, en general la construcción logró soportar sin mayores daños la violencia del sismo que tuvo una magnitud de 6,4. Tanto en la zona del epicentro, localizado en el departamento Sarmiento, como en el resto de la provincia, incluida la ciudad Capital, las construcciones realizadas correctamente no sufrieron mayores daños, demostrando que la provincia tiene un mejor comportamiento en relación a sismos fuertes anteriores.
Respecto del comportamiento de la gente, se advirtió que si bien la mayoría de la población tiene internalizadas normas y recomendaciones vinculadas a la forma en que debe actuar ante un sismo, siempre hay personas que por distintos motivos no han tenido acceso a la prevención sísmica y que sufre las consecuencias de no saber actuar convenientemente ante un movimiento telúrico. Esto pone en evidencia que si bien el comportamiento de estos factores resultaron positivos, hay que seguir trabajando arduamente en generar una cultura sísmica que nos ayude a enfrentar este tipo de catástrofes.
Entre los sectores que más requieren enseñanza de prevención sísmica están los alumnos de los distintos niveles de enseñanza, propagadores naturales en sus familias de todos los conocimientos que se les puedan inculcar referidos a la forma de actuar antes, durante y después de un terremoto. La vuelta a la presencialidad escolar prevista próximamente debe ser aprovechada para retomar esta enseñanza de manera teórica y práctica, con simulacros que puedan recrear casos de sismos y la manera de actuar ante ellos.
También hay que poner más énfasis en los servicios esenciales que se deben prestar después de un sismo, previendo servicios médicos, y asegurando la provisión de luz, agua y gas mediante operativos que se puedan implementar a la brevedad de ocurrido el movimiento.
Determinar puntos de concentración de la gente como también vías de acceso a las ciudades, especialmente para los servicios de emergencia es otra tarea de prevención que debe ser muy tenida en cuenta, lo mismo que tener localizados puntos de abastecimiento de agua, en caso de interrupción de ese servicio.
Por más que en esta ocasión haya habido un buen comportamiento, no hay que esperar que este tipo de hechos acontezcan para recordar pautas de prevención sísmica, y seguir trabajando para que los individuos de todas las edades cuenten con esta instrucción básica.
