A una semana de que se cumpla la cuarentena obligatoria para no caer en el bajón de no poder salir un viernes a la noche, un grupo de vecinos de Colegiales se las ingenió para hacer una fiesta entre balcones. Uno puso los parlantes y la música, otro las luces y los demás se unieron para bailar y gritar como si estuvieran dentro de un boliche.

